La DGT contabiliza actualmente más de 28 millones de conductores en España, lo que representa aproximadamente el 58% de la población. Sin embargo, los datos reflejan que obtener el permiso no es sencillo, ya que en el último año con datos disponibles (2024) se realizaron cerca de 1,05 millones de pruebas teóricas y prácticamente la mitad (49%), obtuvo la calificación de no apto.
La relación completa de porcentajes de “no apto” en el examen de la DGT por provincias en Canarias es la siguiente: Las Palmas de Gran Canaria (58%) y Santa Cruz de Tenerife (54%).
Pero ¿qué ocurriría si quienes ya tienen el permiso de conducir tuvieran que volver a enfrentarse hoy al examen teórico? Esta pregunta se la ha hecho la Fundación Línea Directa que ha diseñado una prueba que reproduce de forma fidedigna el examen oficial y que tiene por objetivo concienciar a los automovilistas de la necesidad de seguir formándose. El estudio, llamado “Suspensos con carné. ¿Aprobarías hoy el examen de conducir?” y elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con Fesvial y Etrasa, analiza los resultados de un examen teórico de conducción a 1.700 conductores de toda la geografía española, a los que también se ha preguntado por diversas cuestiones relacionadas con el acceso a la conducción y la seguridad vial.
Los resultados son contundentes: en un examen de dificultad media, el 91,9% de los automovilistas españoles, el equivalente a 26 millones de conductores, suspendería la prueba y solo un 8,1% conseguiría fallar un máximo de tres preguntas, el límite permitido para obtener el “apto”.La gran mayoría (75,4%) comete entre 4 y 10 fallos y el 16,5% superaría los 10 errores, un porcentaje que equivaldría a 4,7 millones de conductores, el doble de los que lograrían aprobar el examen. En el caso de Canarias, el 96% de los conductores obtendría un “no apto” en el examen.

Las motos y las señales, las preguntas que más fallan
El área en la que más errores cometen los conductores es la relacionada con motocicletas y ciclomotores (62,8%), seguida de la señalización vertical, horizontal y luminosa (30%) y la normativa vial (26,8%), donde se han incluido cuestiones sobre permisos, velocidades máximas permitidas o prohibiciones en la circulación.
Como es lógico, los conductores más veteranos son los que peor resultado tienen, probablemente por el paso del tiempo, la falta de reciclaje y los cambios normativos. Así, el 89,8% de los conductores de 18 a 30 años suspende, porcentaje que asciende al 92,2% en la franja de edad de 44 a 55 años y alcanza el 94,5% entre los mayores de 55 años. Por género, las mujeres (93,3%) suspenden algo más que los hombres (90,5%).
Pero una cosa es el recuerdo de las normas de tráfico y otra la conducción real, donde la experiencia constituye un activo de gran valor. De hecho, según datos oficiales de la DGT los ciudadanos con más de 10 años de carné solo son el 64,6% de los conductores implicados en accidentes con víctimas a pesar de ser casi el 82% del censo de conductores. Por su parte, los conductores noveles (0-1 años de carné) son el 7,6% de los implicados siendo apenas el 4% del censo, una proporción considerablemente mayor.
En palabras de Mar Garre, directora general de la Fundación Línea Directa, “los resultados del test demuestran que aprobar el carné no puede ser el punto final de la formación vial. Las normas cambian, aparecen nuevas formas de movilidad y, con el paso del tiempo, muchos conocimientos se olvidan. Resulta imprescindible, por tanto, consolidar una cultura de actualización y aprendizaje continuo que nos permita mantener nuestros conocimientos al día que contribuya a una conducción más segura”.







