El corazón sigue ahí
Le propongo una pregunta. Va en dos tiempos, y conviene contestarla antes de seguir leyendo. No hace falta decírsela a nadie. «Cuando empezaste en lo tuyo, algo te trajo hasta ahí. ¿Qué fue? No te pregunto si te sigue gustando tu trabajo. Te pregunto qué ha pasado con aquello, si algo se lo ha ido

