Santiago Pérez

Abogado. Profesor de Derecho Constitucional. Ha sido director general de Desarrollo Autonómico en el Gobierno de Canarias, vicepresidente del Cabildo de Tenerife, y diputado regional, senador por la isla de Tenerife y concejal del Ayuntamiento de La Laguna.

¿Qué ocurre con la Sala II del Supremo?

Tribunal Supremo

Cuando días atrás leía muuuy despacito el Auto de la Sala II del Tribunal Supremo planteando la (cuestión de) inconstitucionalidad de la Ley Orgánica de Amnistía me sorprendieron e indignaron muchos elementos del relato Jurídico/Político con el que los Magistrados trataban de asumir una decisión más propia de la gobernación de esta España nuestra, que

La Sala II y la amnistía: indignación y bochorno

La lectura del Auto de la Sala II del Supremo planteando una cuestión de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica de Amnistía me ha causado indignación y bochorno. Nunca llegué a imaginar que, a estas alturas de la actual etapa democrática, pudiera darse un alineamiento entre los integrantes de altos órganos judiciales y las estrategias de

¿Clavijo, medianero del PP?

A estas horas no se ha producido la votación de la Proposición de Ley para que la distribución territorial de los menores inmigrantes no acompañados entre todas las Comunidades Autónomas sea obligatoria. Pero me he quedado atónito -la capacidad de asombro de uno nunca se agota- cuando he leído que Coalición Canaria prefiere que no

Ave, Marchena!

Reconozco que ha sido una ingenuidad mía. Seguramente porque prefiero no acabar de creerme hasta dónde está dispuesta a llegar “La Contra” para hacerse con el poder. Y derribar al Gobierno legítimo, como sea. La Contra está muy organizada y sus esbirros cumplen a rajatabla las instrucciones impartidas por el puesto de mando, cuya composición

Puigdemont traidor, Aznar patriota

España, “esta España mía, esta España nuestra”, no es un país cualquiera. Si no fuera porque suelen acabar en tragedia, algunos acontecimientos deberíamos tomárnoslos a broma. Por ejemplo, el Auto del Juez Aguirre reabriendo, como una ocurrente. “alternativa” de su propia cosecha la investigación contra Puigdemont y otros (Artur Más, por ejemplo), por delito(s) de

¿Y si logran recuperar el poder?

La ofensiva está empujando a la democracia al borde del abismo. Esa democracia que algunos llaman desdeñosamente “el Régimen del 78” y que ha contribuido decisivamente a liberar a España de la Dictadura, del aislamiento, del nacional-catolicismo (una expresión degenerada del cristianismo, sustentado en la caridad), del atraso, de la mediocridad… y a hacer posible

La democracia española asediada

Podría, y me apetece, dedicar este artículo al cada vez más evidente cerco judicial a la democracia -en realidad cerco de jueces ultraconservadores, siempre ubicados en el sitio y en el momento preciso procesalmente hablando, claro-; pero no. Los que están en esto sólo son una trinchera, tal vez la “última”, de una operación de

Con acento canario

Reconozco que celebro este Día de Canaria con la zozobra que me produce el panorama de un Mundo envuelto en nubes sombrías. Es…como si los seres humanos, en realidad los seres humanos más ricos y poderosos, retornaran un siglo sí y otro también a la peor condición ferina. La de la ley de la selva,

Rechazar a los inmigrantes

A pesar de haberlo venido constatando desde hace años, especialmente a partir de la Pandemia y la intensificación de los movimientos migratorios atraídos por el paraíso europeo (como ha ocurrido desde hace milenios: desde los pueblos del Alto Nilo precipitándose sobre el Antiguo Egipto, hasta las “invasiones” de pueblos germánicos e indoeuropeos sobre la Roma

¿Separación de poderes?

De entre las machaconas consignas de las que rebosan los argumentarios del PP y que luego repiten como un guineo sus altavoces institucionales y propagandísticos (perdón “periodísticos”) sobresalen las asociadas a la defensa de la “separación de poderes” , de la “independencia judicial”, de la autonomía de las Instituciones, y hasta de la autonomía de

¿Por qué le tengo miedo?

A Feijóo, claro, y a los intereses que él representa y de los que es un simple “gorgorito”. Soy una persona miedosa. Siempre lo he sido. Creo no haberle tenido miedo al miedo durante mi larga singladura política e institucional. Y de chico aprendí que sentir miedo es humano. Y valentía, no dejarse llevar por