Una cueva oculta bajo un castillo del siglo XI en Gales podría reescribir la prehistoria de Gran Bretaña. Bajo el castillo de Pembroke, en el suroeste del país y lugar de nacimiento de Enrique Tudor, se esconde una caverna inmensa que ha permanecido prácticamente inexplorada durante siglos. Las primeras excavaciones realizadas entre 2021 y 2024 han sacado a la luz evidencias extremadamente raras de los primeros seres humanos que habitaron Gran Bretaña, junto a restos de animales de hace más de 120.000 años, incluidos huesos de hipopótamo, mamut y rinoceronte lanudo.
La Universidad de Aberdeen liderará ahora una exploración a gran escala del yacimiento que se prolongará durante cinco años. Los arqueólogos han calificado el hallazgo como «un descubrimiento único en la vida». Las nuevas excavaciones comenzarán a finales de mayo de 2026.
«No existe ningún otro yacimiento similar en Gran Bretaña; es un descubrimiento único en la vida» — Dr. Rob Dinnis, Universidad de Aberdeen.
La caverna, conocida como Wogan, se encuentra literalmente debajo del castillo y se accede a ella mediante una escalera de caracol que desciende desde el interior de la fortaleza. Con 23 metros de longitud y hasta 10 metros de altura, los arqueólogos la han descrito como «enorme». Se cree que fue explorada por primera vez durante la época victoriana, pero durante décadas se asumió que quedaba poco material arqueológico de interés en su interior.
Esa suposición ha resultado ser un error colosal. Las pequeñas excavaciones dirigidas por el Dr. Rob Dinnis entre 2021 y 2024 han demostrado que la cueva oculta bajo el castillo esconde un registro arqueológico de más de 100.000 años, desde los cazadores-recolectores que vivieron allí inmediatamente después de la última Edad de Hielo, hace unos 11.500 años, hasta los primeros Homo sapiens que habitaron Gran Bretaña hace entre 45.000 y 35.000 años. Y posiblemente mucho más atrás en el tiempo.
Neandertales, mamuts e hipopótamos ocultos bajo una cueva oculta bajo un castillo
Entre los hallazgos más sorprendentes se encuentran herramientas de piedra fabricadas por los primeros humanos modernos, junto a indicios de una ocupación aún más antigua, probablemente por parte de neandertales. Los investigadores han encontrado también huesos bien conservados de tres especies animales que hoy resultan imposibles de imaginar en el paisaje galés: hipopótamos, mamuts y rinocerontes lanudos.

Los huesos de hipopótamo han sido datados en el último periodo interglaciar, hace aproximadamente 120.000 años, una época en la que las temperaturas en Gran Bretaña eran significativamente más cálidas que en la actualidad y estos grandes animales podían habitar ríos y lagos del sur de las islas. Es una de las evidencias más antiguas y mejor conservadas de fauna interglaciar encontradas en territorio británico.
«A pesar del trabajo limitado realizado hasta ahora, ya podemos afirmar que la Caverna de Wogan es un yacimiento verdaderamente extraordinario. No solo hay evidencias extremadamente raras de los primeros Homo sapiens, sino también indicios de una ocupación humana aún más temprana, probablemente por neandertales» — Dr. Rob Dinnis.
Un archivo de 100.000 años de cambios climáticos
Lo que hace a la Caverna de Wogan especialmente valiosa no es solo la antigüedad de los restos, sino la continuidad del registro. Los arqueólogos creen que la cueva oculta bajo el castillo contiene una secuencia ininterrumpida de actividad humana que abarca más de 100.000 años, lo que la convierte en una especie de cápsula del tiempo capaz de mostrar cómo los sucesivos cambios climáticos afectaron a las poblaciones que la habitaron.
Desde los periodos más cálidos, cuando hipopótamos se bañaban en ríos galeses, hasta las glaciaciones más severas que obligaron a los humanos a abandonar la isla, pasando por la recolonización tras la última Edad de Hielo, la cueva podría ofrecer una narrativa completa de la relación entre el clima y la supervivencia humana en el noroeste de Europa.
Del castillo de Enrique Tudor a la prehistoria profunda
El castillo de Pembroke es conocido principalmente como el lugar de nacimiento de Enrique VII, el primer monarca de la dinastía Tudor, y es una de las atracciones turísticas más populares de Gales. Para su equipo, la cueva oculta bajo el castillo representa un capítulo completamente nuevo.
Jon Williams, gerente del castillo, reconoció la emoción que rodea al hallazgo: «Hemos observado con gran interés cómo la cueva de Wogan ha comenzado a revelar sus secretos. Es algo muy diferente de la historia medieval con la que solemos tratar en el castillo».
El proyecto de exploración quinquenal cuenta con el apoyo del Pembroke Castle Trust, que ha confirmado que todos los hallazgos serán conservados y custodiados en Pembroke, convirtiéndose en parte del patrimonio permanente de la localidad galesa.
Un yacimiento que puede cambiar lo que sabemos sobre los primeros británicos
El Dr. Dinnis, que dirigió las excavaciones iniciales y liderará el nuevo proyecto, se mostró optimista: «Con este nuevo proyecto podemos aprender mucho sobre nuestros primeros antepasados prehistóricos, sobre cómo vivían y cómo era el mundo que les rodeaba».
Si las excavaciones confirman la presencia de neandertales, el hallazgo situaría a la Caverna de Wogan entre los yacimientos más antiguos con ocupación humana de Gran Bretaña. Los neandertales habitaron las islas británicas de forma intermitente hace entre 400.000 y 40.000 años, pero los yacimientos con evidencias directas de su presencia son extremadamente escasos en territorio galés.
Lo que comenzó como una escalera de caracol bajo un castillo medieval se ha convertido en la puerta de entrada a uno de los archivos prehistóricos más importantes de Europa. Y la historia de la cueva oculta bajo el castillo de Pembroke, según los arqueólogos, apenas acaba de empezar.