El Archipiélago canario según la AEMET se enfrenta este sábado 29 de junio a una jornada marcada por condiciones meteorológicas extremas y potencialmente peligrosas. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado avisos por altas temperaturas, calima densa y fuertes rachas de viento, que afectarán a varias islas de forma simultánea, en lo que ya se considera uno de los episodios climáticos más adversos de lo que va de verano.
Las previsiones apuntan a que las temperaturas podrían superar los 40 grados en zonas de interior de Gran Canaria, especialmente en el sur y las medianías. También en Fuerteventura y Lanzarote se esperan valores extremos, con máximas que podrían alcanzar los 38-39 °C en zonas alejadas de la costa. El calor vendrá acompañado de una calima muy intensa, que reducirá significativamente la visibilidad y aumentará la sensación térmica.
La AEMET ha emitido avisos amarillos y naranjas en distintas islas:
En Gran Canaria, las zonas de cumbre, interior y sur estarán bajo aviso naranja por temperaturas extremas.
En Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura, el aviso es amarillo, pero no se descartan actualizaciones si la situación empeora.
El viento también será protagonista, con rachas que podrían superar los 70 km/h, especialmente en las islas orientales y en zonas expuestas de medianías y cumbres confirma la AEMET.
Calor, calima y viento en Canarias: una combinación peligrosa según la AEMET
La combinación de calor, calima y viento en Canarias este fin de semana representa una amenaza triple para la población y el medio ambiente. Las altas temperaturas suponen un riesgo para la salud, especialmente para personas mayores, niños, embarazadas y pacientes crónicos. Las autoridades sanitarias insisten en seguir las recomendaciones básicas:
Evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 18:00 h.
Hidratación continua, incluso sin sensación de sed.
Permanecer en interiores frescos o ventilados.
No realizar ejercicio físico al aire libre en horas críticas.

El aumento de la calima, que ya comenzó a notarse en la jornada del viernes, afectará especialmente a las personas con problemas respiratorios. Se recomienda reducir la actividad física, cerrar ventanas y usar mascarillas si fuera necesario. Este tipo de polvo en suspensión, proveniente del Sáhara, transporta partículas que pueden agravar patologías pulmonares.
Por su parte, el viento fuerte, combinado con la sequedad ambiental, incrementa notablemente el riesgo de incendios forestales pronostica la AEMET. Ya se han suspendido actividades de riesgo en zonas rurales y se ha pedido a la población evitar cualquier acción que pueda provocar una chispa: desde el uso de maquinaria hasta barbacoas o quemas agrícolas. La alerta por riesgo de incendios forestales se mantiene activa especialmente en islas como Gran Canaria, La Palma y Tenerife.
El Gobierno de Canarias y los cabildos insulares han reforzado la coordinación de los servicios de emergencia y han activado planes preventivos. Además, se vigila de cerca la evolución de las condiciones atmosféricas para tomar decisiones en tiempo real ante cualquier eventualidad.
Las autoridades recuerdan que no se trata de un fenómeno puntual, sino de una tendencia cada vez más frecuente. Este tipo de episodios extremos —ola de calor, calima densa y viento fuerte— se han repetido en los últimos veranos con mayor intensidad y duración, lo que los expertos atribuyen al cambio climático y al calentamiento progresivo del Atlántico Norte y el continente africano.
La situación meteorológica en Canarias podría prolongarse al menos hasta el lunes 1 de julio según datos de la AEMET, por lo que se pide máxima precaución y atención a los avisos oficiales. El sábado será, sin duda, la jornada más crítica, y se espera que afecte especialmente a quienes tengan que desplazarse por carretera, realizar actividades laborales al aire libre o participar en eventos multitudinarios.