Cualquier responsable de Recursos Humanos lo sabe: organizar un team building para la plantilla no es solo cerrar una fecha y una actividad. Detrás hay decisiones que marcan la diferencia entre un evento que el equipo recuerda con cariño y uno que se olvida al lunes siguiente. Y la primera decisión, la más determinante, es la productora que se contrata.
Hemos hablado con profesionales del sector para entender qué es lo que realmente diferencia a una productora seria del resto. Y la primera cosa que aparece, casi siempre, es la misma: si la productora subcontrata o produce con personal propio.
La productora madrileña Froggy Events, fundada en 2021 por Laura Hernández y Adrián Azpilicueta, ha producido más de 500 eventos corporativos para empresas como Amazon, Google, CaixaBank, EY, Iberdrola o Santander, con una valoración de 5★ en Google sobre más de 439 reseñas. Una de las cosas que reivindican como diferencial es precisamente esa: los monitores que coordinan cada actividad son personal propio, no agencias intermediarias. «Cuando algo necesita ajustarse en plena producción, lo arreglas tú mismo o no lo arregla nadie», explica Laura Hernández.
El segundo criterio que mencionan los profesionales del sector es la coherencia entre lo que se promete por escrito y lo que se entrega el día del evento. Aquí no hay forma de saberlo de antemano si no es revisando las reseñas reales del cliente final, no las testimoniales seleccionadas que muchas productoras publican en su web. Plataformas como Google Business o las propias reseñas de Trustpilot dan una foto más fiable que cualquier folleto.
El tercero es la cobertura geográfica real. Aunque la productora esté en Madrid o Barcelona, muchas empresas con sedes en otras comunidades, incluida Canarias, necesitan que el equipo se desplace al destino. Las productoras serias trabajan con productores locales en cada plaza para garantizar la calidad del catering y la logística de material, y no improvisan el día anterior. Froggy Events, por ejemplo, opera el 95% de sus eventos en la Comunidad de Madrid pero produce con regularidad fuera del territorio, incluidas Canarias y Baleares, manteniendo el formato y los estándares.
El último consejo, el que más se repite, es desconfiar de los presupuestos sospechosamente bajos. El team building corporativo bien producido tiene unos costes mínimos. Si alguien te ofrece la mitad de la media del mercado, normalmente algo se ha sacrificado en el camino, y no suele ser el margen del proveedor.