Todos los emprendedores en Internet tienen una idea concreta que quieren convertir en realidad. Sin embargo, llega un momento en el que tienen que elegir el nombre para su proyecto. ¿Por dónde deberían empezar?
Registro y compra del dominio
El primer paso es comprar dominio barato, ya que resulta la mejor alternativa para asegurarse un nombre que se asocie fácilmente con la idea en cuestión. Registrar un dominio con una extensión no es nada caro, pero hay que confiar exclusivamente en una empresa con experiencia en el sector que asegure que el proceso de adquisición sea lo más sencillo posible. Además, disponer de agentes de atención al cliente que guíen al usuario durante el procedimiento, o que aconsejen sobre cuál es la mejor alternativa, siempre es de gran ayuda para conseguir un óptimo resultado.
En lo relativo a cómo elegir un buen dominio, es fundamental que se trate de una palabra con 25 caracteres como máximo. Los análisis confirman que los usuarios prefieren palabras de tres sílabas, sin signos ortográficos y relacionadas con el nicho de mercado correspondiente. Asimismo, se subraya la importancia de la tipografía y de la rapidez de asociación mental entre la palabra seleccionada y los productos o servicios ofertados. Una buena tormenta de ideas es imprescindible para encontrar la palabra que mejor defina la empresa que va a crearse. Cuanto más sencilla sea, más conveniente será para nombrar un proyecto como el diseñado.
Otros factores que inciden en el éxito en Internet
En ocasiones, un sitio web debe sorprender como un plátano azul. Basta con efectuar una búsqueda para obtener cientos de páginas prácticamente idénticas. Usar un nombre distinto llama la atención y ayuda a obtener la necesaria diferenciación de la competencia. Ser uno más no es opción alguna cuando se pretende despuntar en el mercado con una oferta distinta que llegue para llenar el vacío existente en el mercado. Bien sea por la política de precios, bien por la originalidad de la oferta, los clientes terminarán confiando en una propuesta nueva que supera a sus competidoras en calidad. Adaptarse y personalizar la oferta es un binomio esencial para marcar la diferencia.
También influye un diseño para quedarse con la boca abierta, aunque no hay que olvidar que la usabilidad debe primar sobre los gráficos. Si el sitio web carga en menos de cinco segundos, mejor que mejor. La idea que hay que perseguir es que el nombre del dominio debe asociarse a sensaciones muy concretas, a la calidad de los servicios y a una oferta fácilmente reconocible. Ocurre exactamente lo mismo cuando vamos por la calle y vemos el logotipo de un establecimiento. Se elige uno u otro en función de lo que conocemos o de lo que creemos que vamos a encontrar en su interior. Por ello, es importante tener en cuenta los aspectos arriba descritos. Tener claro que la elección del dominio es el inicio de un duro trabajo contribuye a alcanzar las metas propuestas en menos tiempo. La mejor de las suertes a quienes desean emprender en Internet.