Según los datos de afiliación publicados en mayo de 2025, el archipiélago alcanzó, por primera vez en su historia, los 145.144 autónomos en abril, 3.347 más que en el mismo mes de 2024, lo que equivale a alrededor de 10 autónomos nuevos al día. Este crecimiento interanual sitúa a Canarias como la comunidad autónoma con el mayor incremento de trabajadores por cuenta propia en todo el país. Sin embargo, tras estas cifras récord, se esconde una realidad compleja: la de los numerosos retos que enfrentan quienes deciden emprender en las islas.
La burocracia, un obstáculo persistente
Uno de los principales escollos para los autónomos canarios sigue siendo la burocracia y el papeleo administrativo, que consume tiempo y energía que muchos preferirían dedicar a sus negocios. A pesar de los esfuerzos por simplificar los trámites, muchos profesionales siguen encontrándose con gestiones duplicadas, retrasos y normativas poco claras.
La fiscalidad específica del archipiélago, con figuras como el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario) en lugar del IVA peninsular, añade una capa extra de complejidad. “El desconocimiento del régimen fiscal canario puede suponer errores costosos para quien no esté bien asesorado”, señalan desde la Asociación de Trabajadores Autónomos de Canarias (ATA Canarias).
En este contexto, una asesoría online de autónomos especializada en fiscalidad canaria se han convertido en un aliado fundamental. Estas plataformas permiten automatizar tareas como la presentación de impuestos o la gestión de facturas, además de ofrecer atención personalizada adaptada al marco normativo local.
Problemas financieros: adelantar el IVA, morosidad y falta de liquidez
Más allá de la carga burocrática, los autónomos se enfrentan a un escenario financiero especialmente sensible. A menudo deben adelantar impuestos como el IVA (o el IGIC en Canarias) incluso sin haber cobrado aún sus facturas. La morosidad, tanto por parte de clientes privados como de administraciones, sigue siendo uno de los grandes lastres del colectivo.
“Uno puede emitir una factura hoy y no verla cobrada en tres o cuatro meses, pero los impuestos hay que pagarlos trimestralmente, con independencia de si se ha ingresado o no ese dinero”, explican los expertos de InfoAutónomos, una asesoría especializada en este sector.
A esta realidad se suma la dificultad para acceder a financiación rápida o líneas de crédito, algo especialmente complicado en islas menores, donde la oferta bancaria es más limitada. La falta de liquidez obliga a muchos autónomos a asumir riesgos personales o a recurrir a microcréditos con intereses elevados.
La gestión personal: cuando el jefe y el empleado son la misma persona
A nivel emocional y organizativo, ser autónomo también supone un reto diario. La gestión del tiempo, la conciliación familiar y la falta de vacaciones reales son situaciones habituales. Muchos profesionales trabajan durante fines de semana o festivos y tienen dificultades para desconectar, lo que impacta directamente en su salud mental y su productividad.
“Cuando estás enfermo, trabajas igual; cuando tu hijo tiene fiebre, respondes correos entre paracetamol y pañuelos; y cuando todos están de vacaciones, tú estás cerrando el trimestre”, resume con humor y resignación Juan Pedro Suárez, autónomo del sector turístico en Lanzarote.
IA y digitalización: oportunidades aún por explorar
Ante este panorama, la inteligencia artificial (IA) emerge como una herramienta con potencial transformador. Aplicaciones basadas en IA ya permiten, por ejemplo, automatizar la contabilidad, generar facturas, predecir flujos de caja, o incluso redactar correos y presupuestos.
En combinación con las asesorías online, que ya integran soluciones con IA, los autónomos tienen a su alcance herramientas que reducen el tiempo dedicado a tareas administrativas, lo que les permite centrarse más en la parte productiva de su actividad.
Además, gracias a la digitalización, muchos profesionales han logrado ampliar su base de clientes más allá del ámbito local, aprovechando la venta online o los servicios remotos. Esto ha sido especialmente útil para los autónomos ubicados en islas no capitalinas, donde la demanda puede ser más limitada.
Un perfil en crecimiento, pero con desafíos por resolver
El auge del autoempleo en Canarias refleja un espíritu emprendedor que no deja de crecer. Sectores como el turismo, el comercio online, la sanidad privada, la educación y los servicios técnicos concentran buena parte de las nuevas altas. Sin embargo, el día a día de los autónomos sigue marcado por retos estructurales que requieren tanto soluciones individuales —como apoyarse en asesorías online o herramientas de IA— como respuestas institucionales que garanticen un entorno más ágil y justo.
Mientras tanto, cada nuevo autónomo en Canarias es, también, una historia de esfuerzo y adaptación. Detrás de ese crecimiento récord de 10 nuevos emprendedores al día, hay muchas personas enfrentando retos con ingenio, constancia y, cada vez más, con ayuda tecnológica.