Nuestro país tiene una gran tradición a la hora de celebrar cualquier cosa, desde una victoria deportiva a una comida de trabajo. Y como suele ser habitual es celebrada siempre con alcohol. Si de manera posterior hemos de conducir estamos poniendo en riesgo nuestra seguridad y la de los demás usuarios de una vía. Pero a veces ocurre, no hemos bebido demasiado y somos interceptados en un control de alcoholemia. Basta con superar por poco la tasa de 0,25 mg/l de alcohol en aire espirado para encontrarnos con una sanción. Si somos noveles o profesionales, el límite baja a 0,15 mg/l. Estas tasas no conllevan citación ante la justicia, pero si superamos una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro, hemos de dar explicaciones en el juzgado.

A la hora de afrontar un juicio rápido por alcoholemia en Madrid debemos contar con ayuda profesional para poder la menor pena posible. En este tipo de juicios, el atestado policial sirve directamente como prueba por el ministerio fiscal, que es el que acusa, y que, servirá al juez para tomar una decisión. Y en los casos en los que se mezcla alcohol y conducción no suele haber duda, se produce la retirada del carnet por un tiempo determinado. Quienes necesitan el vehículo para trabajar se encuentran ante un problema de proporciones mayores.

Lo que necesitas saber sobre un juicio rápido por alcoholemia

En muchas ocasiones, quienes son sorprendidos con una tasa de alcoholemia elevada al volante, asumen la consecuencia de sus actos y acuden a la cita en el juzgado con resignación. Tras reconocer los hechos, la sanción es impuesta y poco más hacen. Puede aplicarse, además de la retirada de carnet, trabajos en beneficios de la comunidad, multas económicas e incluso penas de prisión en casos graves. Sin embargo, la presencia de un abogado puede hacer que el proceso no tenga consecuencias penales, o bien las penas sean menores. Una de las claves para que esto ocurra es el atestado. Se trata del informe que se realiza por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero que debe realizarse según un estricto protocolo que no siempre se cumple. En estos casos, y siempre que se tenga un abogado que conozca bien los puntos débiles del sistema, podemos beneficiarnos de algunos defectos de forma, aún habiendo sido evidente que el conductor había consumido alcohol.

Cuando se acude a un juicio rápido por alcoholemia y se aceptan los hechos, automáticamente se sale del juzgado sin el carnet por el tiempo que se decida en la vista. Ocurre muy a menudo, una persona que ha perdido temporalmente el carnet es sorprendida al cabo de tiempo conduciendo, es decir, está quebrantando el castigo impuesto. En estos casos, el asunto se torna todavía más serio. Por tanto, si eres citado a un juicio rápido por alcoholemia no merece la pena desentenderse del tema y acudir sin abogado. De hecho, es algo que no se puede hacer, ya que si es así se te asigna uno de oficio.

Pero un abogado especializado en alcoholemia es el profesional más capacitado para poder conseguir una condena menor, y en algunos casos, evitarla. En muchas ocasiones se presentan atestados que tienen defectos, y estos pueden ser aprovechados por la defensa para evitar la condena de su cliente. Una situación que puede librarnos de varios meses sin carnet de conducir y de tener antecedentes penales. La importancia de estar bien defendido no es ningún capricho, sino un puntal básico que puede evitarnos problemas mayores. En estos casos, la importancia de contar con los mejores profesionales del derecho es casi un seguro de vida.

Es evidente que lo que no hay que hacer bajo ningún concepto es beber si se tiene que conducir. Pero, ya se sabe que a veces hay situaciones en las que es difícil escapar de un control es algo que no es recomendable hacer. Por tanto, si te encuentras con la citación para un juicio rápido por alcoholemia en Madrid, no dejes escapar la oportunidad de estar muy bien defendido. La diferencia entre hacerlo y no contar con un buen abogado puede suponer la de estar mucho tiempo sin conducir o enfrentarse a una buena multa.

En todo caso, las cifras están ahí. Cada año ocurren multitud de siniestros relacionados con el consumo de alcohol al volante, y en algunos de ellos hay personas con lesiones graves provocadas por conductores ebrios. Evita la tentación de beber y coger el coche, pero en caso de que seas sorprendido con más copas de las debidas en el coche, cuenta con la ayuda de buenos profesionales especializados. La diferencia puede ser muy amplia, la de tener que asumir la condena correspondiente y la multa, o poder tenerla mucho más liviana. Tú decides cuál es el precio a pagar por tu tranquilidad.