La Red Sísmica de Canarias ha detectado este 7 de noviembre de 2025, a las 08:20 horas, un evento sísmico de largo período (LP) en el sector suroeste de la Caldera de Las Cañadas del Teide, a una profundidad aproximada de 11 kilómetros. Según los datos preliminares, el fenómeno presenta una amplitud inusualmente alta, la mayor registrada en Tenerife desde que comenzaron a monitorearse este tipo de señales.
El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha explicado que estos eventos sísmicos LP están asociados al movimiento de fluidos hidrotermales en el interior de la isla, un proceso vinculado al sistema magmático-hidrotermal del Teide que se encuentra bajo vigilancia continua desde 2016.
Aunque este tipo de señales no permite una estimación precisa de la magnitud mediante métodos tradicionales, los expertos han calculado un valor aproximado de 2,2, lo que indica un episodio leve en términos energéticos, pero relevante por su amplitud y características inusuales.
Un fenómeno vinculado a la dinámica interna de Tenerife, Canarias
Los eventos sísmicos de largo período (LP) son ondas sísmicas generadas por el movimiento o la presión de fluidos subterráneos, como gases, vapor o agua caliente, dentro de los sistemas volcánicos. En el caso de Canarias, y en particular de Tenerife, estas señales se interpretan como parte del proceso natural de presurización del complejo magmático e hidrotermal del Teide, activo aunque estable.
Durante los últimos años, la Red Sísmica Canaria ha detectado varios episodios similares en el entorno del Teide, incluyendo seis enjambres sísmicos híbridos registrados en zonas próximas entre 2016 y 2024. Sin embargo, el evento de hoy destaca por su mayor amplitud y duración, lo que sugiere un aumento puntual en la circulación interna de fluidos.
Desde el Instituto Volcanológico de Canarias han insistido en que no existen indicios de actividad eruptiva inminente y que la situación continúa dentro de los parámetros considerados normales en un sistema volcánico activo pero estable. La actividad sísmica de baja magnitud y los episodios de presurización hidrotermal son comunes en Tenerife y forman parte del comportamiento natural de su subsuelo.
El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Seguridad y Emergencias, mantiene activo un protocolo permanente de vigilancia volcánica que incluye la monitorización sísmica, geoquímica y geodésica del Teide. Los datos son analizados conjuntamente por Involcan, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y la Universidad de La Laguna, que colaboran en la detección temprana de posibles anomalías.
El evento de esta mañana fue registrado con precisión por los sensores sísmicos distribuidos en el entorno de la Caldera de Las Cañadas, y los expertos han confirmado que no fue percibido por la población. Su localización, a unos 11 kilómetros de profundidad, corresponde a una zona donde se concentran los intercambios de fluidos hidrotermales y el calor ascendente del sistema magmático del Teide.
El Teide, un volcán activo en reposo
El Teide, con sus 3.718 metros de altitud, es el volcán más alto de España y uno de los sistemas volcánicos más estudiados del mundo. A pesar de su aparente quietud, Tenerife presenta una actividad geotérmica constante, con emisiones difusas de gases, alteraciones térmicas en el suelo y una red hidrotermal activa.
Desde 2016, el Involcan ha identificado un patrón de presurización lenta del sistema magmático-hidrotermal bajo la isla, caracterizado por la aparición de pequeños sismos de tipo LP, variaciones en la composición de los gases emitidos y leves deformaciones del terreno. Estos fenómenos son interpretados como manifestaciones normales de un volcán activo en equilibrio, y no como señales precursoras de una erupción.
Los expertos señalan que este nuevo evento sísmico confirma la continuidad del proceso de presurización, sin que se hayan detectado cambios significativos en la emisión de dióxido de carbono ni en la deformación superficial. “La vigilancia científica en Canarias es de las más avanzadas de Europa, y nos permite detectar incluso las fluctuaciones más sutiles en el comportamiento interno del Teide”, recordaron fuentes de Involcan.