entrevista

Natalio Cruz: “En La Palma el artista tiene que luchar contra viento y marea”

"Hasta que en las concejalías de Cultura no haya gente sensible, conocedora de lo que se mueve en la isla, las cosas no cambiarán".
El periodista Natalio Cruz Duque. | ALBERTO CRUZ

Natalio Cruz Duque (Tijarafe, 1993) es un joven periodista cargado de proyectos relacionados con la cultura y la comunicación. Recientemente ganó el premio Jóvenes Puntales que convocó el Gobierno de Canarias, con el proyecto Escribiendo cultura, que es precisamente lo que lleva haciendo desde hace tiempo en diversos medios de comunicación. “Me motiva contar historias de vida, adentrarme en un personaje y sacar de su interior lo mejor que puede dar”, reconoce.

– ¿Hay mucha cultura que contar en La Palma?
“La Palma es una isla de cultura, aunque a priori parezca que nadie se ha dado cuenta. Lo saben los que se dedican a ella profesionalmente. Hay que tener en cuenta que la cultura no es un hobby. Puede ser una pasión, pero no un hobby. Hay que trabajar y, lógicamente, si se hace con pasión los resultados serán mejores. La Palma es el lugar idóneo para la creación y la proliferación de artistas. De aquí han salido personajes como Manolo Blahnik, que ha podido demostrarle al mundo su valía. Pero también tienen un gran valor los que se han quedado. Pongamos el caso de Luis Cobiella, con una extensa obra musical y literaria que aún hoy debe ser descubierta. Un intelectual que se dedicó a la música, la escritura, la docencia y la política, e incluso ocupó la dirección de Diario de Avisos. Su historia y su capacidad de trabajo fueron increíbles”.

– ¿Está valorada la cultura?
“No sirve de nada colgarle una medalla a un personaje o calificarlo como Hijo Predilecto si pasado el tiempo te has olvidado de él. Eso ha sucedido en La Palma. No digo que la gente de a pie se olvide de sus personajes ilustres, de aquellos con quienes conviven en el día a día, porque en la isla nos conocemos todos, pero sí lo han hecho las instituciones. Hace falta que en éstas entre gente con ganas y verdadera pasión. Hasta que en las concejalías de Cultura no haya gente sensible, conocedora de lo que se mueve en la isla, las cosas no cambiarán. Y es una pena, porque tenemos infinidad de propuestas que solo necesitan visibilidad y oportunidades”.

– Es crítico con la política cultural…
“Las propuestas del Cabildo nacen y mueren con facilidad. Te lo dice alguien que ha tenido que ayudar a pegar carteles el día antes de un concierto porque nadie de allí ha pegado ni uno, cuando son los organizadores. En La Palma el artista tiene que luchar contra viento y marea. Muchas veces no dicen nada acerca de las situaciones que les toca vivir, quizá por miedo de que no vuelvan a contar con ellos, pero he visto verdaderas ofensas hacia el arte. Por ejemplo, durante la última Bajada, hubo varios grupos musicales a los que se les asignó un escenario en la avenida Marítima, a pleno sol y a la hora de comer. Es lógico que en esas condiciones la cultura y el intento por llegar a la gente fracase. Eso sí, también hay que reconocer que hay quienes lo están haciendo bien desde sus concejalías y ponen todas las facilidades del mundo, pero son minoría”.

– ¿Hay prejuicios a la hora de valorar la creación insular?
“Hay dos prejuicios: el del que escucha o valora una obra, que es muy típico, y el del que la crea. Esto tiene su lógica. Muchas veces el artista no se dedica cien por cien al arte, sino que tiene otra profesión complementaria. Siendo así, es normal que no pueda dedicarle todo el tiempo deseado a la creación. Creo que en el fondo esto produce un prejuicio, pues el propio artista acaba pensando que del arte no se vive y que su obra es secundaria, lo cual en muchos casos acaba siendo así. En la isla hay pocos artistas que se dediquen profesionalmente a su trabajo. Conozco de cerca el caso de Pedro Fausto, cuya pasión por la pintura se ha convertido en una forma de vida”. .

– ¿No corremos el riesgo de pecar de cierto localismo, cuando la cultura es universal?
“No lo creo. Simplemente se trata de poner en valor lo que tenemos, pues no podemos valorar lo desconocido. Más de uno se sorprendería al descubrir la procedencia de ciertas obras. Ahora con internet tenemos acceso a prácticamente todo, aunque no a todo. De hecho, uno de mis objetivos es conseguir que la historia de los canarios que han hecho aportes culturales universales esté disponible en la red para que cualquiera pueda descubrirla. No podemos obligar a nadie a consumir un producto o a valorar una obra, pero sí podemos ponerla a su alcance. No ponerla sería negarla y no puede ser que la mayoría de artistas canarios no tengan presencia en las redes, pues se da por hecho que lo que no aparece al introducir su nombre en Google, no existe”.

El periodista Natalio Cruz Duque. | ALBERTO CRUZ

– ¿Siente debilidad por algún tipo de expresión de la cultura?

“Habrá notado que siempre tengo la música muy presente. Es algo instintivo. Es la expresión que más me llega, sin minusvalorar a las demás. Puedo pasar horas y horas escuchando música de cualquier género, estilo, época o parte del mundo. No soy de los que categorizan el arte. Ni tampoco de los que juzgan si algo es o no cultura, porque en el fondo la cultura es todo. Hay ciertas expresiones que pueden gustar más o menos, pero sobre gustos no hay nada escrito. Con el tiempo he aprendido a ser más abierto y tolerante. Muchos artistas también deberían empezar a serlo. Todo lo que lleve un trabajo detrás merece mis respetos”.

– ¿En un mundo donde domina el audiovisual, apostar por la escritura es ir contracorriente?

“El mundo audiovisual tiene mucha fuerza. A veces resulta mucho más fácil plantarse delante de la televisión o el ordenador a ver una película o un documental en cualquier plataforma digital que coger un libro, pero en el fondo no podemos prescindir de ellos, aunque los modelos de difusión cambien, pues ya no es tanto el peso del libro en papel y sí el del digital. Jamás podremos contar lo mismo en un producto audiovisual que en un libro, son dos cosas diferentes. Aunque digan que una imagen vale más que mil palabras, mil palabras pueden ilustrarte de una manera mucho más amplia. También nosotros debemos utilizar la imaginación. La visión que te da un producto audiovisual está condicionada por la de un director y un equipo. La visión que te da un libro puede ser la de su escritor y la que personalmente tú interpretes. Dependiendo de cada persona, nunca será la misma”.

–  ¿Cómo tiene previsto plasmar o desarrollar la iniciativa ‘Escribiendo cultura’?

“La idea es seguir escribiendo. Nunca paro de leer acerca de los personajes que voy conociendo. También me gusta tener contacto directo con ellos y con sus familiares. No es lo mismo conocer al personaje que a la persona, y en este caso, conocer a la persona es imprescindible. Actualmente estoy trabajando en un primer libro que espero que salga a la luz próximamente, aunque no le pongo fecha. Después de hacer entrevistas durante un periodo relativamente largo de tiempo, siento la necesidad de escribir algo más largo. Quiero hacer las cosas con calma y a mi manera. Estoy aprendiendo muchísimo, porque esto es algo que nadie te enseña. Son la vida y las circunstancias las que te van indicando el camino”.

TE PUEDE INTERESAR