Los Realejos

Una plaga de moscas invade hace días La Zamora y La Montaña

Los insectos ocasionan molestias a los vecinos de ambos núcleos. Andrés Gutiérrez

Una plaga de moscas invade desde hace días los núcleos realejeros de La Zamora y La Montaña con las consiguientes molestia que ocasionan a los vecinos estos insectos.

El Ayuntamiento encargó el martes a una empresa especializada en el control de plagas el análisis de todo el municipio por la preocupación vecinal, especialmente en estas dos zonas.

“Si bien en otras ocasiones esto ha guardado relación con la mala utilización de estiércol como fertilizante natural sin tratamiento en fincas de la localidad, en este caso no se ha detectado ninguna situación anómala en terrenos de Los Realejos”, sostiene el alcalde, Manuel Domínguez. Por esta razón, se ha puesto en conocimiento de ayuntamientos de otras localidades colindantes y de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias para que estudien el caso por su parte.

En la carta, enviada ayer al consejero de Sanidad, José Manuel Baltar Trabazo, la concejal del área, Carolina Toste, le ruega “que tome las medidas oportunas para erradicar este problema de salud pública que posiblemente venga ocasionado por algún municipio limítrofe”.

En este sentido, desde el Consistorio de La Orotava aseguran que la empresa Conpla hizo las correspondientes verificaciones para comprobar que las moscas no procedan de ninguna zona de la Villa, sospechosa de haber tirado allí estiércol pero los operarios no detectaron ningún inconveniente.

El otro municipio colindante, San Juan de la Rambla, está separado por el barranco de Ruiz, que además es zona protegida, con una protección natural y muy elevada, con vegetación autóctona y las fincas que hay son muy escasas. No obstante, la alcaldesa, Fidela Velázquez, sostiene que tampoco han detectado ninguna anomalía.

Conviene recordar que en el pleno de diciembre de 2017 el Ayuntamiento realejero aprobó inicialmente una ordenanza municipal relativa al uso de fertilizantes naturales y el tratamiento que éstos han de llevar, basando la redacción normativa en las propuestas remitidas desde diferentes asociaciones agrarias de las islas.