santa cruz

Tachero, 500 años que penden de un hilo

Tachero sigue a la espera de que la Dirección General de Costas responda al recurso municipal para salvar sus casas del derribo
Rizal Perdomo se muestra confiando en que Costas acepte las alegaciones del Ayuntamiento para salvar Tachero. | A. G.
Rizal Perdomo se muestra confiando en que Costas acepte las alegaciones del Ayuntamiento para salvar Tachero. | A. G.

Llevan ocho meses aguantando la respiración. Confiando en que el Ayuntamiento de Santa Cruz logre convencer a la Dirección General de Costas de que Tachero cumple con los requisitos para que sus casas no sean derribadas, como antes lo hizo con Roque de las Bodegas, Almáciga e Igueste de San Andrés. Demostrar que el nivel de consolidación de este núcleo costero es el que exige el Estado para reducir de 100 a 20 metros la línea de servidumbre del dominio público marítimo terrestre, lo que salvará del derribo a la decena de casas que conforman este núcleo costero.

Están en un momento clave de la negociación con Costas, aseguran, y por eso se muestran prudentes a la hora de expresar su opinión sobre por qué los otros núcleos sí se han salvado mientras que Tachero sigue con la espada de Damocles sobre sus tejados. Rizal Perdomo Álvarez es uno de los pocos vecinos a los que no le importa hablar sobre Costas e incluso mostrar su casa que se levanta a apenas unos metros del mar, una casa que, explica, compró hace 20 años pero que está en pie desde hace más de 50. “Y si nos remontamos más atrás es mucho más antigua porque está construida sobre los cimientos de una antigua bodega”. Y ese es, como explica Luján González, presidente de la asociación de vecinos Valle de Taganana, “el origen de las casas que ahora conforman Tachero”. Construcciones estas últimas que asegura González datan de 1525. “En ese año ya se exportaba el vino malvasía a través de la costa de Tachero”.

Este uno de los principales argumentos que defienden los vecinos, la antigüedad de un enclave costero que ha ido evolucionando pero que “siempre ha estado habitado en los últimos 500 años”.

Según los datos municipales son unas 19 las casas que conforman este núcleo costero en el que solo viven dos o tres propietarios durante todo el año. El resto usa sus viviendas como segunda residencia durante el verano para pasar las vacaciones. Llegar hasta Tachero no es tarea fácil pero la vista del mar golpeando el litoral merece el esfuerzo. Una carretera serpeante de un solo carril con tramos de tierra y otros de cemento permite acceder a este barrio que es parte de Taganana y que como tal es defendido por todos los tagananeros, afirma González. Recuerda que la imagen de la virgen de Las Nieves, patrona del pueblo, llegó a la costa de Tachero tras encallar un barco en sus rocas, una muestra más afirma este vecino de Taganana, de la historia que arrastra Tachero. Aunque reconoce que son pocos los vecinos que se mantienen todo el año, defiende González que también las casas son usadas por los que tienen terrenos en los alrededores o que simplemente se acercan durante el día para pasar unas horas, como hace Rizal.

Para el presidente de Valles de Taganana no hay diferencia entre Tachero y Roque de las Bodegas “nacieron prácticamente el mismo día” asegura. “En ambos lugares había bodegas para exportar el vino y estamos hablando de 1525, año en el que ya se sacaba el vino por estas costas”. Insiste en que “nunca ha dejado de haber humanos asentados en esta zona desde hace 500 años. No entendemos por qué a Tachero se le ha dejado fuera pero estamos esperanzados de que se haga algo”. Ese algo pasa por que Costas admita el recurso de reposición presentado por el Ayuntamiento de Santa Cruz, sobre el que, según fuentes municipales, aún no hay respuesta. El Estado exigía que demostrar que los núcleos costeros contaban con luz, agua y acceso rodado ya en 1988 para así considerarlos como núcleos consolidados.

Rizal Perdomo y Luján González. | A. G.
Rizal Perdomo y Luján González. | A. G.

ESPERANZADOS
Perdomo defiende que “la casa aquí la compramos hace 20 años y fue levantada como hace 55. La historia que tiene Tachero no es para ponerla en duda. No hemos llegado y levantado las casas sin más, sin escrituras ni nada. Tenemos todo legal y eso es lo que pedimos que se nos reconozca”. Este vecino que ya tiene 72 años entiende que haya que proteger la costa de la construcción indiscriminada pero “no se trata de que todo el mundo venga a edificar sin ningún control. Se trata de dejar lo que ya hace más de 20 años que está hecho”.

Rizal es de los propietarios que acude casi a diario hasta Tachero y cuando llega el verano se muda a pie de playa. “No tengo dudas en que vaya a pasar nada grave en Tachero y que consideren que esto es historia” expresa confiado.

Por su parte, Lujan González, que prácticamente conoce a todos los vecinos, insiste en que Tachero no es algo diferente de Taganana, “es una parte más del pueblo” que entiende debe ser defendida. “Tachero forma parte de la historia del pueblo y de la vida de Anaga, no solo es de las personas que tienen casa aquí sino de la historia de Taganana, un lugar en el que la gente venía a pasar el día en la playa, a pescar o a marisquear”, relata. Añade que “la gente venía con los niños al charco de las tres piedras y se celebraban las fiestas de San Juan”. Defensor a ultranza de Anaga, González concluye: “Desde fuera puede verse como un lugar inhóspito pero para los que vivimos aquí no hay mejor sitio del mundo para vivir”.

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Viviendas que se levantan sobre cimientos de bodegas centenarias
Algunas de las paredes de Tachero tienen casi 500 años de antigüedad. Sobre ellas se levantaron las actuales viviendas que forman Tachero, donde, durante un día normal, apenas se ven vecinos y sí a algunos turistas que se animan a caminar por sus calles después de hacer el recorrido a pie o en coche. El serpeante camino que lleva hasta Tachero desemboca en la plaza, un pequeño espacio que se abre ante la ermita de San Juan. Allí los coches terminan su camino. El mar golpea con fuerza y las vistas que ofrece esta parte de Taganana no defraudan.

Rizal Perdomo, vecino de Tachero, recuerda cuando había pescadores que faenaban por la zona y como había más gente. En su caso, con hijos y hasta nietos, confía en que, al menos por su parte, la continuidad de Tachero está asegurada. El resto de vecinos se muestra cauteloso y solo a través de Luján González señalan que prefieren esperar a que las negociaciones entre el Ayuntamiento y Costas avancen antes de pronunciarse.

El servicio jurídico del Ayuntamiento es el que se está encargando de hablar con Costas para solventar una situación que mantiene a Tachero en el filo de la navaja. En la mente de todos está la imagen de las palas derribando Chovito. Nadie quiere pensar en eso y confían en que finalmente, se pueda llegar a un acuerdo que permita que las casas de Tachero sigan en pie, como siguen las de Roque de las Bodegas, Almáciga e Igueste.[/su_note]

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Foro regional para los afectados por la ley de Costas en el Archipiélago
El pasado mes de octubre, el Gobierno de Canarias se comprometió a crear una comisión mixta sobre la aplicación de la Ley de Costas en las Islas, foro donde estarán representados los ayuntamientos, a través de la Federación Canaria de Municipios (Fecam), y la Plataforma de Afectados por esta normativa (Pcalc). Miles de canarios están a expensas de expedientes sobre el dominio público marítimo terrestre.[/su_note]

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