Como cada año, el pueblo lagunero de Las Mercedes cumplió ayer con su ritual de homenajear al campo y las tradiciones canarias con su célebre romería, una de las más concurridas y arraigadas de las zonas periféricas de los municipios tinerfeños.
Un total de 27 carretas, cuatro barcos, 23 rondallas y ocho grupos de danzas dieron el adecuado color, sonido, comida y bebida a una jornada en la que este Valle se convierte en referente metropolitano de la fiesta en unos días, habitualmente, colmatados de celebraciones.
Sin embargo, los centenares de participantes y visitantes demostraron sus ganas de pasarlo bien en uno de los barrios con más arraigo rural y, como siempre, en un ambiente cordial y de buena vecindad, según remarcó el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez.
Atrás quedó un amplio programa, comenzado en marzo con los torneos de cartas, intensificado desde el 21 de mayo con múltiples actos y rematado con una romería que siguió a la misa en el colegio comarcal, que llevó a los romeros a la plaza y que se redondeó con una verbena, amenizada por las orquestas Malibú y Maquinaria.














