
Las conclusiones del caso Arona 1 se conocerán los días 4 y 6 de abril, al retirar hoy la fiscal, Francisca Sánchez, la propuesta de adelantarlas a esta semana, manteniéndose así el calendario, que proseguiría en la última semana de abril con los informes, quedando el macrojuicio sobre corrupción urbanística visto para sentencia.
Hoy estaba previsto que la vigésimo segunda jornada del juicio oral comenzara con la continuación de la grabación realizada el 10 de julio de 2002 por el empresario José Ramón Ansorena al supuesto intermediario de la oficina técnica del Ayuntamiento, Arsenio Zamora. Sin embargo, dado que buena parte de la misma se oyó el día anterior, y con pésima calidad, Fiscalía y acusación particular desistieron de seguir escuchando la conversación en donde Zamora exigió 45 millones de euros a Ansorena para agilizar los trámites del cambio de uso de una parcela en Costa de Silencio. Los Ansorena no pagaron y cinco años más tarde, cuando el juez Nelson Díaz ya había abierto el caso, le entregaron al juez esa cinta con hora y media de conversación en el Restaurante Las Rejas de La Camella.

Sí se escuchó hoy la grabación de la supuesta extorsión que sufrió el carpintero Bernardo Castro, que el día 3 de febrero negó, en calidad de testigo, todo lo que aparece en la grabación. Castro fue grabado en el bar Fumero por Ansorena y José Tavío, otro vecino denunciante, y admitió en la misma que Félix Sierra le pidió 6.000 euros para contribuir con el PP y quitarle el precinto de su obra. En la conversación se recoge que pagó 2.000 euros a un intermediario porque “Félix Sierra no da la cara”. Sierra, exconcejal y exconsejero insular del PP, al final de la sesión, insistía en negarlo todo, con sonrisa media forzada.



