José Luis Martí se ha acostumbrado a pisar la sala de prensa del Heliodoro Rodríguez López con gesto de felicidad. Su discurso sigue siendo tan positivo como prudente. Bajo su batuta el equipo ha sumado 35 de los 45 puntos que tiene en la clasificación, pero modestamente entiende que no es culpa suya y “hay que darle la enhorabuena a los jugadores”.
Martí sigue sin mirar más allá del próximo partido, lo aprendió de su etapa de blanquiazul bajo el mando de Rafa Benítez y lo aplica en su novedosa faceta de entrenador. “Creo que el único proyecto que tenemos en mente es ir a Vitoria a por los tres puntos, porque es el que nos llevará a seguir soñando”, dijo.
Sí es cierto que el balear se atrevió a señalar que “todos tenemos derecho a mirar hacia arriba por lo que demuestra el equipo sobre el terreno de juego”, y por ello explicó que le hubiera gustado ganar el averaje particular con el Lugo, pero “son tres puntos, hay que quedarse con la victoria y con la alegría de la afición”.
En lo que se refiere al aspecto táctico, el entrenador balear admitió que “los jugadores trabajan en los entrenamientos en diferentes funciones, porque dependiendo de las circunstancias debemos adaptarnos para saber dónde le podemos hacer más daño al rival; esa era la idea, ha sido una labor de todos”.
“Defensivamente el equipo ha estado enorme”, señaló el técnico de una escuadra que lleva cinco jornadas sin encajar y que afirmó que “lo que más orgulloso me tiene es el trabajo diario, la ambición que tienen cada día y ver que están disfrutando de su profesión”.




