Agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife detectaron, el pasado viernes, un vehículo en el que se transportaban 350 kilos de caballas frescas y, al no poder conocer fehacientemente su procedencia ni destino, se realizó un acta de sanción al conductor que fue elevada al organismo competente del Gobierno de Canarias. La mercancía se encontraba en perfecto estado de conservación, aunque los agentes intervinieron debido a la posibilidad de que procediera de actividades de pesca ilegal.
Las primeras sospechas fueron notificadas por unos agentes que realizaban labores de regulación del tráfico en el centro de la capital, quienes advirtieron que un vehículo circulaba con sobrepeso. Una vez detenido el coche e identificado el conductor, se solicitó la presencia de los agentes del servicio destinado en Anaga. Estos verificaron que si bien las condiciones de conservación parecían adecuadas, el responsable de esta mercancía no supo acreditar de dónde procedía la misma. Las caballas estaban distribuidas en 35 cajas de 10 kilogramos cada una y el conductor insistió que iban a ser utilizadas como carnada por pescadores profesionales, aunque tampoco aportó la documentación obligatoria en estos casos.
Los policías entendieron que podría existir una posible infracción por comercializar productos procedentes del mar sin pasar por la denominada primera venta, ni acreditar tampoco el transportista una nota que certificara la procedencia de las caballas.




