
El veterano destacado del Club de Lucha Arguama, Luis Molina, fue operado ayer en Hospitén Rambla de la dolorosa rotura el pasado viernes en su brazo izquierdo en el enfrentamiento de midió a su equipo ante el Unión Tijarafe Guanche en Igueste de Candelaria.
Molina recuerda que estaba luchando con Eduardo cuando ocurrió la lesión en el brazo izquierdo. “El dolor era tan fuerte que estaba de pie y me fui agachando y cuando caí al suelo perdí el conocimiento. Se había roto la base del triceps del brazo, y además de dañarse la mitad del músculo, arrancó parte del hueso”.
Tras unos días de preocupación el destacado ya se muestra animado. “Estoy bien. Tras las pruebas me dijeron que era para operar y el lunes me ingresaron en Hospitén, me han hecho pruebas y esperamos por el visto bueno de la Mutualidad que ha llegado hoy [miércoles para el lector]. Ha sido preocupante la situación del seguro deportivo y la tensión de esperar a si te operan o no”.
Esta no ha sido la lesión más grave que ha sufrido Luis Molina, pues hace un par de años se partió el tobillo. “Los doctores me han comentado que estaré de dos meses y medio a tres meses para recuperarme”.
Cuestionado si a sus 37 años todavía cree que le quedan muchas temporadas en activo, aseguró que “no sé que deparará el futuro. Ahora hay que esperar a recuperarme bien para pensar que hago. Lo cierto es que ha sido una pena, pues me encontraba muy fuerte, ayudando al equipo. En esta luchada había tirado a cuatro y estaba confiado en poder ganar al Tijarafe y volver a repetir la victoria pues nos habían cuadrado bien las cosas”.
Preguntado por su buen rendimiento en las últimas temporadas en el Tacuense y el Arguama, aseguró que “entreno bastante duro, pues aparte de la lucha, corro y hago otros deportes. Realmente mi bajada de peso ha sido a base de esfuerzo, aumentando el deporte y bajando la comida”.




