Durante el traslado del cuerpo del empresario Jacob Juma, en Kenia, un hombre que formaba parte de los asistentes decidió subirse a uno de los helicópteros, pero no de forma tradicional. El hombre se colgó de uno de los esquís de aterrizaje y recorrió algunos metros seguido por las miradas de asombro de las personas allí reunidas.
Pese a que la aeronave descendió en una ocasión para que el hombre se bajara, este no hizo caso y continuó colgado. Sin embargo, el individuo se soltó metros más adelante y resultó gravemente herido.




