lucha canaria

Un ejemplo de Pueblo y una trayectoria irrepetible – Por Álvaro Arvelo Hernández

El pueblo de Fasnia y la figura de NINO MORALES, son dos fenómenos ejemplares de protagonismo y de presencia en la Lucha Canaria.Se los dice quién allá por los años 1955 y siguientes, vivió una etapa intensa, apasionante e inolvidable de Nuestro Deporte

El pueblo de Fasnia y la figura de NINO MORALES, son dos fenómenos ejemplares de protagonismo y de presencia en la Lucha Canaria.Se los dice quién allá por los años 1955 y siguientes, vivió una etapa intensa, apasionante e inolvidable de Nuestro Deporte.

Al principio, la Lucha estaba en horas bajas en Tenerife, prácticamente sin actividad. Algunos encuentros esporádicos y nada más. Entonces nuestra gente se iba a Venezuela y entre ellos Carampín, el Pollo de Las Mercedes, el del Naranjo, Emilio Estévez, la Viejita y otras tantas figuras.La Lucha se mantenía por los recuerdos y por las hazañas de estas figuras y por algunos encuentros en Fiestas y celebraciones relevantes: San Benito, El Cristo, las Fiestas de Mayo…
Pero los valores y los sentimientos de este deporte estaban instalados en nuestra tierra y especialmente en algunos lugares sagrados como Valle Guerra, Tegueste, Las Mercedes, Fasnia, entre otros. De ahí que aparecieran personas con aptitud, disposición y generosidad para que la Lucha continuara vigente y conectada con nuestra sociedad.

Nino Morales es el ejemplo más enriquecedor de este proceso.

Pancho Camurria fue otro símbolo de estos valores y Nino conectó con él inmediatamente. Estábamos estudiando entonces en la Escuela de Comercio, por cierto, con quien luego fue también una auténtica figura de la mejor práctica de la Lucha, Domingo Cruz.Y nos enteramos allí que Pancho Camurria iba a empezar a enseñar a algunos aficionados, en la calle La Amargura. Y allí fuimos con Domingo Cruz a ponernos la ropa de Lucha por primera vez, con otros jóvenes de distintos sitios, como Dionisio Díaz, o Domingo Díaz.

Y estando en ello apareció una persona de Fasnia, humilde pero poderosa y consistente, que poco a poco iba haciéndose con el escenario y con los contrincantes, hasta convertirse en uno de los mejores ejemplos de capacidad, nobleza y fortaleza para la práctica de nuestro deporte: “el eterno insustituible por los resultados y las mejores mañas, en lo físico y en lo personal”.

Con él nació el Unión Santa Cruz y el Santa Cruz Club de Lucha, con Nino Morales como su buque insignia y sin pedir nada a cambio. Un proyecto que pasó de competir en 2ª, en el Frontón Tenerife, en Las Mercedes con el Naranjo, en La Matanza con el San Antonio, en Pedro Álvarez con El Rival, en Valle Guerra con el Rosario, etc. a crear una de las mejores etapas de la Lucha Canaria en Santa Cruz, nada menos que con Nino Morales y con Camurria de entrenador.
Además, con el Pollo de Máguez, Tino Dieppa, Antonio Alonso, Ramón de la Rosa, el Pollo El Rápido, como grandes puntales y, ¿cómo no?, con Nino Morales como figura estelar, liderando el grupo de menos peso, pero de más aptitudes y capacidad técnica para hacer buena la leyenda “el grande perdió, el chico ganó”.Allí estábamos acompañando a Nino, Domingo Cruz, Pedro Perdomo, Domingo Díaz, el Pollo de Lugo, el Ovejero y un servidor; haciendo un Santa Cruz que llenó, una y otra vez, la Plaza de Toros, con sillas de terrero incluidas y siempre “de la mano”,quiero decir “, “de la mano en el muslo” de Nino Morales.
El recorrido de Nino y su presencia deportiva, no puede ser pues, más extenso, más exitoso, ni más memorable en un Santa Cruz que luego se enriqueció con figuras como Melquiades, los Primeras, etc.Pero Nino siempre estaba ahí.No se celebró encuentro o escenario relevante alguno sin su participación, llámese campeonato de 2ª, de 1ª, de selecciones regionales o de refuerzo de selecciones de territorios en islas, como Fuerteventura o La Palma, en que no estuviera presente y con carácter de puntal distinguido e imbatible Nino Morales.

Todo un ejemplo y una referencia.Yo diría que Nino Morales siempre es grande, en 2ª categoría con 80 Kg y en 1ª categoría con el peso necesario, para derribar a cualquier rival.Y desde hace unos años con el “peso humano” y presencia moral y generosa indiscutible, atento siempre a cuidar el deporte de su vida y a quienes lo acompañamos en lo que yo llamaríasu “Gloriosa Trayectoria”.

Ahora le estamos devolviendo un poco de todo lo que nos ha dado y lo que se merece. Y lo hace su Pueblo, su Alcalde y tantos y tantos admiradores y amigos de Tenerife y de otras islas, como Eligio Hernández, también acreedor de reconocimiento por estos menesteres y porque, una vez más, actúa como un noble y distinguido “bregador”.
Me siento orgulloso de haber entrenado y aprendido con Nino en la calle La Amargura, en la Finca La Granja, en La Draga y en tantos lugares emblemáticos para la Lucha y de haber competido en su bando -el Santa Cruz-, en el Frontón Tenerife, en la Plaza de Toros, en el campo Hespérides, en Valle Guerra, en Tegueste, en Pedro Álvarez, en Genero, en La Victoria, en La Matanza, en Las Palmas, en Fuerteventura y en Fasnia, precisamente en las Fiestas de San Joaquín. Y también de contar con su compañía y con su amistad; reconoceremos siempre sus valores y su nobleza.

Personas como Nino Morales son lo más auténtico de los valores de nuestra tierra, en lo deportivo y en lo personal. ¡Y esto hay que ponerlo de manifiesto! El mejor ejemplo de estos valores humanos y morales está ahí, antes y después de estar activo como luchador, en resumen, 70 años de vida del Brisas del Teide y casi otros tanto de dedicación de Nino Morales a la Lucha Canaria merecen mucho reconocimiento, porque nada es más hermoso y merecido.