Un agente de la Policía francesa ha muerto este lunes a última hora frente a su propia casa, en la localidad de Manganville, en el departamento de Yvenines (Isla de Francia), donde ha sido apuñalado en repetidas ocasiones.
El agresor, Larossi Abballa, se ha atrincheró en la vivienda del agente, donde también han encontrado el cadáver de una mujer, presuntamente la pareja del policía. En el lugar se encontraba también un menor de tres años, que ha salido ileso del asalto, según la cadena francesa BFMTV.
El autor de la agresión ha sido abatido en el lugar, ubicado a unos 50 kilómetros al oeste de París, tras la intervención de las autoridades. El portavoz del Ministerio del Interior, Pierre-Henry Brandet, ha indicado que el agresor se había atrincherado en la vivienda y que la zona residencial se había acordonado.
Tras intentar, en vano, negociar con el agresor antes de saber si tenía rehenes consigo, y escucharse dos explosiones, la Brigada de Investigación e Intervención (BRI) ha tenido que comenzar el asalto poco después de la medianoche.
En la vivienda han encontrado al niño, “sorprendido pero indemne”, tal y como ha precisado el procurador de Versalles, Vincent Lesclous. Por su parte, el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, ha expresado su “infinita tristeza” tras la muerte del agente y su compañera.
El autor del atentado de Magnanville fue condenado por terrorismo en 2013
Larossi Abballa fue condenado en 2013 por su participación en una filial yihadista encargada de promover el reclutamiento de milicianos, según ha informado la prensa gala.
Abballa, de 25 años de edad, se radicalizó en los últimos años y que fue condenado en 2013 por su implicación en una filial yihadista encargada de promover el reclutamiento de milicianos en Francia, su formación física y psicológica y el envío de jóvenes voluntarios a Pakistán.
Abballa fue condenado a una pena de tres años de prisión, de los cuales seis meses fueron suspendidos, y se le concedió la libertad condicional a los dos años. Fue juzgado junto con otros siete acusados.
Tras haber matado a los agentes de Policía en la localidad de Magnanville, Abballa ha asegurado a los agentes del RAID que pertenece a Estado Islámico antes del asalto de la vivienda que ha acabado con su vida y ha permitido salvar al hijo de la pareja de agentes asesinados.
El grupo terrorista liderado por Abú Bakr al Baghdadi ha difundido un mensaje por medio de su agencia de noticias Amaq para reivindicar la autoría del ataque en Magnanville. Los investigadores galos están todavía analizando el suceso y no han confirmado que sea obra de Estado Islámico.
El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, y el portavoz del Gobierno, Stéphane Le Foll, han asegurado que lo sucedido ha sido “un acto terrorista” y han manifestado sus condolencias a los familiares y allegados de los fallecidos.







