puerto de la cruz

Y San Juan devoró al Minotauro…

Varios miles de personas celebraron anoche en Playa Jardín la fiesta de la llegada del verano con la novedad de una ofrenda de arte efímero
FOTO: FRAN PALLERO
FOTO: FRAN PALLERO

La mágica noche de San Juan volvió a salpicar de hogueras todos los rincones de la Isla. La llegada del solsticio de verano mezcla ritos iniciáticos ancestrales y creencias religiosas para purificar los cuerpos y las mentes a base de fuego y mar a la luz de la Luna.

El Puerto de la Cruz volvió a ser uno de los enclaves estratégicos de la fiesta sanjuanera, tan antigua como la historia de los pueblos. Por la mañana los portuenses se afanaron en revivir la hermosa tradición local de enramar los antiguos chorros y fuentes públicas. Se trata de un tradición felizmente recuperada años atrás, en la que los vecinos adornan con flores, frutas, flores y hortalizas los siete chorros o fuentes públicas que se conservan de los que antiguamente abastecían de agua potable al Puerto. Ya no cumplen esta función, a excepción del chorro del muelle, pero en el día de San Juan todos son motivo de peregrinación popular para admirar sus espectaculares enrames.

Por la noche las ofrendas a San Juan se hicieron con fuego, a través de cientos de hogueras en barrancos, solares abandonados, descampados y, especialmente, en las playas. El Ayuntamiento portuense volvió a celebrar anoche una fiesta musical en Playa Jardín como complemento de las hogueras y con asistencia de varios miles de personas que acamparon en la arena hasta altas horas de la madrugada.

La gran novedad de este año fue la quema de la monumental escultura El Minotauro, realizada por Luigi Stinga, así como de otras dos en forma de árboles, confeccionadas por el artista italiano con maderas recicladas y sin utilizar ningún tipo de material metálico (ni grapas, ni clavos), con el fin de preservar el mayor respeto posible a la costa y el medio ambiente.

Toda la ceremonia estuvo amenizada musicalmente desde el escenario situado junto al Castillo de San Felipe, por el que pasaron tres grupos: Ida Susal, Mahoney Soul Band y Parranda Ixemad.

Al amanecer, los cabreros desfilaron con sus rebaños por los barrancos del Valle hasta la costa portuense, para purificar y limpiar a los animales, como lo hicieron sus antepasados y los aborígenes.

De esta forma, el Puerto de la Cruz revivió una vez más el viejo espíritu tradicional que la ciudad guarda bajo su caparazón de moderna urbe turística.

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Las mágicas esculturas de maderas recicladas de Luigi Stinga

La gran novedad de la fiesta de San Juan de este año en el Puerto fue la quema en Playa Jardín de la escultura  El Minotauro, que el artista Luigi Stinga realizó en el Festival Mueca de Arte en la Calle 2016. Esta ofrenda de arte efímero no fue la única. El propio Stinga creó otras dos esculturas de madera reciclada que fueron quemadas también anoche en las playas de Punta Brava.[/su_note]

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