
Uno de los objetivos que se marcó el Cabildo de Tenerife cuando asumió la cogestión del Parque Nacional del Teide fue la mejora de los servicios y las actividades que se ofertan con el fin de poder obtener unos ingresos que redunden en la mejora de este espacio natural. Lo cierto es que si desde un primer momento se rechazó la idea de cobrar una tasa por acudir al pico más alto de España, sí que se ha optado por que los visitantes, que no sean residentes, abonen un coste por algunas prestaciones como el aparcamiento en zonas vigiladas, determinadas excursiones y visitas guiadas.
Con el objetivo de poner en marcha este plan a lo largo del próximo ejercicio, el Gobierno insular ha elaborado ya un proyecto en el que se establece un listado de servicios básicos y otro de acciones complementarias, siendo estas últimas las que, a priori, supondrían un coste extraordinario para el visitante. Este catálogo supondrá el desembolso anual para su mantenimiento de 2,9 millones de euros en concepto de gasto corriente. Además, de forma paralela, el Cabildo prevé llevar a cabo entre este año y 2018 una inversión de 3,2 millones de euros en distintas actuaciones de mejora, que se incluyen en el Marco Estratégico de Inversión Plurianual, de tal manera que los nuevos planes para el Teide supondrán el gasto de más de 6,2 millones de euros.
Así lo adelantó a DIARIO DE AVISOS el consejero de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Seguridad del Cabildo tinerfeño, José Antonio Valbuena, quien avanzó los primeros esbozos de esta iniciativa. No obstante, este proyecto está aún a expensas de su consenso con los agentes sociales y, de hecho, en los próximos dos meses se llevarán a cabo las distintas reuniones con colectivos vecinales, ambientales, científicos, expertos y administraciones públicas, entre otros, para confirmar o no esta propuesta y desarrollarla a partir de 2017. Cabe recordar que el pleno de la Corporación insular aprobó hace varios meses una moción en la que se acordaba consensuar todas las acciones relativas al Parque Nacional, al igual que los posibles costes y bonificaciones. Independientemente de la implantación de pago por algunos servicios, se decidió que los residentes tinerfeños estarían exentos de este coste y se analizarían posibles descuentos para los canarios y otras bonificaciones.
Valbuena afirmó que los principales objetivos del sistema de gestión integral del uso público son lograr la excelencia del servicio, garantizar servicios de uso público y atención al visitante, la independencia de las disponibilidades presupuestarias con el fin de lograr una autofinanciación independientemente de recortes económicos en la administración pública y la mejora de los niveles de educación y concienciación medioambiental. Asimismo, precisó que la duración prevista para la implantación es de cuatro años en cinco anualidades.
El sistema prevé dos catálogos de servicios. Por un lado, detalla los básicos, que en cualquier caso serán gratuitos y su coste se afrontará con las partidas que destina el Gobierno central, y que ascienden a cerca de tres millones de euros al año. Se trata de la información básica y entrada a los centros de visitantes, el tránsito por la red de senderos y miradores, la señalización de paneles y folletos, la limpieza del Parque, el mantenimiento de las infraestructuras de uso público y el apoyo a la vigilancia. Además, se ha elaborado otro listado de servicios complementarios que será por los que, a priori, se cobrará una tasa. En este apartado se encuentra el acceso al pico del Teide y las rutas guiadas, las rutas guiadas en vehículos, la visita con guía a los centros de visitantes, los artículos promocionales, las pernoctaciones en el pabellón de visitas para los investigadores, el alquiler de espacios en centros de visitantes para actos y el aparcamiento vigilado.
Precisamente, mantener cada año todas estas acciones supone una cuantía de 2,9 millones de euros. “La administración no puede afrontar estos servicios, por lo que la idea es lograr unos ingresos que permitan costearlos y si superan esta cantidad destinarlos a mejoras en infraestructuras y acciones medioambientales”, explicó el consejero. “Nuestro objetivo es que el Parque Nacional sea autofinanciable y que independientemente de la crisis genere ingresos que le permitan mejorar”, matizó. Añadió que estos servicios no tendría por qué desarrollarlos en su totalidad la Administración, sino que las empresas también los podrían ofertar.
Calendario
La planificación prevista a la hora de llevar a cabo este modelo de gestión, del que aún se están analizando algunos datos, consiste en implantar en los tres primeros meses los servicios de acceso al pico del Teide, las rutas guiadas , las máquinas de vending y las mejoras en los centros de visitantes de El Portillo y Juan Évora. A los seis meses estaría operativo el Centro Telesforo Bravo y al año, el de Cañada Blanca. Por último, a los 24 meses del inicio se ofertaría, tras las obras necesarias, el aparcamiento vigilado en Cañada Blanca, Roques de García y Juan Évora.
Atendiendo a las estimaciones del Cabildo, la puesta en marcha de este plan supone la creación de al menos 62 puestos de trabajo directos, lo que conlleva un crecimiento del 100%. Se calcula que hará falta 18 guías intérpretes, 16 vigilantes de guarda rural, 4 vigilantes de seguridad para los estacionamientos, 16 personas para la limpieza, 7 empleados de mantenimiento de infraestructuras y un licenciado o diplomado para la gestión. Para llevar a cabo esta planificación, el Cabildo ha previsto gastar más de 3,2 millones de euros en distintas inversiones, entre las que se encuentra la adecuación de los centros de visitantes, de los aparcamientos y otras mejoras como la instalación de una red inalámbrica de internet, wifi y la instalación de señalética y soportes de información.




