Los productores de papas de las Islas alertan sobre las consecuencias “catastróficas” que tendrá para el sector este año la importación de este producto, desde el Reino Unido, mayoritariamente, al coincidir con un retraso en la cosecha local que, además, ha sido generosa en cantidad. Esta circunstancia provoca que haya almacenado un stock considerable que corre el riesgo de no encontrar salida en el mercado o de hallarla a precios que no son nada rentables para los productores.
La llegada con retraso de las semillas ha provocado una demora en la cosecha local y ha traído como consecuencia que la recolección se acumule en verano, que, además, es la época del año en la que menor consumo se produce. Esto ha generado una acumulación muy importante de la oferta en estos meses.
La presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), Ángela Delgado, mostró ayer su preocupación por la situación actual e hizo un llamamiento al consumo de la papa del país frente a la de fuera para paliar los efectos negativos que tendrá la llegada del producto de fuera entre los agricultores locales.“De la respuesta de los consumidores canarios depende, en gran medida, la supervivencia del cultivo ahora mismo en las medianías, porque podría dejar de plantarse aquí; la solución pasa por concienciar a nuestra gente de que de la venta de este producto dependen nuestros agricultores, mientras que con la importación el dinero se va fuera”, señaló la máxima responsable de Asaga, que elogió la campaña del Cabildo para ayudar a valorar la papa cultivada en la Isla.

Ángela Delgado admitió que la zona norte está resultando más perjudicada, “porque allí está almacenada toda la papa. Solo entre medianías y Benijos hay 2,8 millones de kilos, y es un producto espectacular, pero, claro, si empieza a entrar la producción de fuera las ventas nuestras se ralentizan o se paralizan totalmente”.
El Sur, en cambio, está prácticamente vendido al recoger la cosecha en mayo e ir saliendo progresivamente al mercado. “Pero no es un problema del Norte o del Sur, es un problema de los productores de Tenerife y de Canarias porque repercute en todos”, remarca Delgado.
Respecto a la llegada de este tubérculo del Reino Unido, la presidenta de Asaga afirma que “a pesar de que nadie lo diga oficialmente, vienen papas de importación en camino”. Señala que inicialmente el precio no será muy bajo, “aunque con el brexit y la depreciación de la libra traerlas será más barato”. Por último, recordó que los precios de venta de los productores locales oscilan entre los 22 y 28 céntimos el kilo.
Los productores de papas no atraviesan su mejor momento. Este cultivo, que, tras la caída del tomate, le disputa el segundo puesto en importancia a las viñas, se ve afectado también por dos problemas graves: la escasez de agua y la plaga de la polilla.




