Muy contentos. Así estaban ayer los responsables de Comisión de Fiestas de Tejina con el resultado del día grande de las celebraciones en honor de San Bartolomé, el izado de los corazones en la plaza del pueblo. Después de semanas de intenso ajetreo para tener todo listo por parte de las asociaciones de las calles de El Pico, Arriba y Abajo, ayer, por fin, mostraron todo el trabajo pero también todo el cariño y los sentimientos que han puesto en cada uno de los corazones, los mismos que permanecen en la plaza a la espera de ser hoy descolgados.
La fiesta en honor de San Bartolomé logró ayer reunir nuevamente a miles de personas en el entorno de la plaza, “incluso más que otros años”, admitió Adrián Díaz, presidente de la Comisión de Fiestas de Tejina. A las 11.30 entraron los corazones en la plaza de Tejina, cargados cada uno por 25 hombres (las estructuras pueden llegar a pesar unos 800 kilos), cada uno en representación de las calles de El Pico, Arriba y Abajo, cada uno con sus colores característicos y cada uno con las frutas y las tortas como protagonistas. A las 12.00 en punto ya lucían erguidos en la plaza frente al patrón de los tejineros y las parrandas de unos y otros se encargaban de amenizar la fiesta además de los ya conocidos piques entre las distintas calles, una tradición en la que cada no hay ganadores pero sí mucho humor y sentimiento.
Las autoridades locales e insulares hicieron acto de presencia para acompañar al pueblo lagunero en una fiesta que ha sido declarada Bien de Interés Cultural y que se remonta al siglo XIX. Ya por la tarde, los participantes se afanaban en preparar las carrozas que desde las cinco y media de la tarde recorrieron las calles de Tejina con la batalla de flores y que convirtió al pueblo en una auténtica alfombra de pétalos de todos los colores.
Pero si el alzado de los corazones y la batalla de flores tiene una especial relevancia, el Festival de Exaltación de los Corazones supone para los tejineros el culmen de una fiesta que es vivida con pasión y fervor, como no podía se de otra forma. El trabajo que las asociaciones llevan realizando durante semanas se ve culminado en dos días de fiesta, las horas haciendo los moldes, la recolección de la fruta y los flores y como no, la elaboración de las tortas de la forma más artesanal, a base de harina y agua únicamente.
Hoy será el turno para otra de las grandes citas, el descuelgue de los corazones. Cada una de las asociaciones se subirá a los palos en los que están afianzados y repartirá la fruta y las tortas entre le público, una celebración casi tan importante como la del izado de las figuras. El día se completará con la verbena de la Pamela.
Satisfacción por un mayor control en la verbena de La Pamela
El presidente de la comisión de fiestas de Tejina, Adrián Díaz, manifestó que la decisión de no prolongar más allá de las diez de la noche la verbena de La Pamela ha sido bien acogida en el pueblo. “Está más molesta la gente de fuera que la de aquí. Nos parece una decisión coherente porque se estaba convirtiendo en una verbena problemática. Es una medida necesaria”, finalizó n










