Se llama Óscar Dorta, nació en Santa Cruz de Tenerife hace ya 27 años y en la actualidad ya cuenta con una respetada tarjeta de visita en el siempre competitivo mundo del espectáculo, y más si hablamos de los especialistas que doblan a las estrellas (sean de cine, televisión o publicidad) en las escenas de acción.
Como tantos isleños, Dorta tuvo que buscar camino lejos de su tierra y los inicios no resultaron nada sencillos, pero hoy puede presumir del nivel alcanzado.

La novedad que supone el reciente auge de los rodajes en el Archipiélago le ha devuelto la ilusión por lograr que su trabajo no le mantenga obligatoriamente lejos de casa.
“No tenía una vocación específica para este trabajo, fue más bien una consecuencia de las circunstancias”, explica Óscar Dorta a este periódico tras ser cuestionado sobre cómo llega un joven santacrucero a un desempeño laboral tan peculiar.
“De niño no era particularmente brillante en los estudios”, rememora el hoy especialista “pero sí que me encantaba la acción; además me di cuenta que cuando me caía, cuando me llevaba algún porrazo porque siempre estaba haciendo cosas, me levantaba como si nada y apenas me dolía”.
Esa curiosa y afortunada cualidad física del joven Dorta fue lo que acabó decidiendo su destino actual. “Un día leí información al respecto y pensé que aquello era lo mío, pero solo daban cursos en Madrid y Barcelona, así que hubo que irse a la Península”.
Con apenas 20 años, el chicharrero optó por la Ciudad Condal “porque tiene mar, como aquí”, pero a nadie le regalan nada consigue. “Fue muy difícil salir adelante porque era un mal momento para el sector; no es que tirase la toalla, pero la verdad es que no había manera de sacar la cabeza”.

Dos años después, la misma ventana se abrió en el horizonte profesional de Dorta y resultó que la segunda fue la buena. “De nuevo me mudé a Barcelona e hice otra vez el curso, pero ya habían más oportunidades”.
El momento clave llega cuando surge una oportunidad laboral en el Parque Temático de atracciones Port Aventura (Tarragona). “Fueron dos años muy intensos con un espectáculo que gustaba mucho al público; desde entonces ya no he parado y ojalá siga así la cosa”.
Poco a poco, Dorta empezó a tener contactos en el mundillo y la empresa Inextremis Film Services acertó de pleno al incorporarlo en una relación laboral que sigue vigente.
Como una cosa lleva a la otra, Dorta también hace sus pinitos ya en la actuación. En la hoja de servicios de este joven profesional se advierte del cariz ascendente de su carrera.
Así, como actor ya ha contado con papeles secundarios en la serie de TVE 3 La Riera o en películas como Reaminado 3 y Secuestro. En su vertiente principal como doblador destaca sobremanera su trabajo en Anacleto junto a Imanol Arias, pero la lista es larga y allí figuran títulos como Don’t Grow Up, Mine, Incidencias, Ebre, del bressol a la batalla y Barcelona Nit d ´hivern.

Si son aficionados al famoseo, podrán ver a Dorta en la escena principal de Chica loca, el video clip firmado en 2013 por Kiko Rivera y Dr. Bellido, pero también es protagonista (el atracador) en una campaña de publicidad viral para Editorial Malpaso en 2015. Es Óscar Dorta: especialista y chicharrero.
[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Tres rodajes en las Islas y debú en el cine con personaje propio
Don’t Grow Up (Güímar), Mine (Fuerteventura, film USA con la estrella Armie Hammer) y Proyect Lazarus (Santa Cruz, El Médano) son los trabajos ‘canarios’ de este joven talento que acaba de rodar Incerta gloria, ya con su primer personaje propio[/su_note]





