
Lo de Granadilla de Abona es un granito de arena en la montaña de las líneas rojas del pacto en cascada entre CC y el PSOE. Las cosas, como son: la primera moción de censura en Canarias tras las elecciones locales del 24 de mayo de 2015 la presentó el PSOE contra CC. De “agresión directa” calificó el secretario de Organización de Coalición Canaria, José Miguel Ruano, el bastonazo a la alcaldesa de La Frontera, Melissa Armas (AHI-CC). El 8 septiembre de 2015, el PSOE y UF registraron el escrito de una censura que no fraguó porque la ejecutiva federal socialista desactivó la rebelión con los mecanismos de la disciplina interna. La reacción llegaría en forma de dimisión en bloque de los cargos de la dirección insular y de las asambleas locales de Valverde, La Frontera y El Pinar. En el mandato anterior, el líder del partido en El Hierro, Alpidio Armas, había encabezado una operación para descabezar, de la mano del PP, a la presidenta de la corporación insular, Belén Allende (AHI), que después del 24M recuperó el puesto con el apoyo de NC. En Valverde se configuró una alianza con el PP. No así en El Pinar, donde el PSOE obtuvo la mayoría absoluta.
Los dirigentes del bipartito regional intentaron recomponer la desconfianza, pero se toparon con la realidad de unas afinidades personales antagónicas. Lo dieron por imposible y convinieron en que lo mejor sería dejar que hicieran lo que les viniera en gana. Las fichas regresaron a la casilla de salida. Sin embargo, la secretaría del Ayuntamiento de La Frontera rechazó en mayo la redifusión de la actuación del PSOE y UF, que contaba con el beneplácito superior. Aquel “agravio inadmisible” ha cambiado de orientación. “Esto significa una agresión en toda regla al pacto”, profirió este jueves el homólogo de Ruano en el PSOE. Julio Cruz exigió lo mismo que CC tal mes como este de 2015. Se han convertido en unos expertos en los expedientes X. “Todos deseamos y esperamos” que se resuelva. Eso es lo que suele decir Clavijo en semejantes circunstancias.
[su_pullquote align=”right”]Los incumplimientos comenzaron tan pronto como se constituyeron las instituciones [/su_pullquote]
Antes del actual cuadro clínico, los socialistas ya respiraban por las heridas abiertas en Puerto de la Cruz (PP-CC), Santa Cruz (CC-PP) y Arico (CC-CCN-PP). Los nacionalistas también han sufrido, aunque menos, descalabros causados por la piedra filosofal. Las dolencias no se han sanado, tal vez, por culpa de la crisis sanitaria.
El pacto casi se ahoga en la charca de los patos de La Laguna. La complejidad resultante de los comicios y las dificultades para articular una minoría estable retrasó el proceso en el municipio y lastró las negociaciones para el Cabildo de Tenerife. En La Victoria de Acentejo, el PSOE se arrimó al PP y luego se escandalizó porque CC le quitó la pareja de baile.
En Lanzarote, las tensiones estuvieron a punto de mandar a la puñeta el nombramiento del socialista Manuel Fajardo como viceconsejero de Justicia.
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La Laguna, escenario de una película de suspense
Cuando el alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz (CC), despojó de sus competencias a Javier Abreu (PSOE), con el conocimiento de la cúpula socialista, el diputado autonómico Gustavo Matos propuso que Tenerife quedara fuera del pacto regional.[/su_note]




