
Imagínelo. Está en la Tierra Media acompañando a Frodo Bolsón, cargando con el anillo, cuando aparece Gollum. O delante de Kylo Ren, de La Guerra de las Galaxias, intentando esquivar su espada láser. En la consulta del doctor Hannibal Lecter. O intentando averiguar quién es el asesino de Seven. En cada uno de esos universos cinematográficos le acompaña una banda sonora. La música se convierte también en parte del paisaje, del lenguaje para contar mejor una historia y la pieza clave para crear una atmósfera determinada: aventura, miedo, intriga. Todo eso lo siente Diego Navarro cuando se pone delante de la Orquesta Sinfónica de Tenerife (OST) durante los ensayos para la décima edición del Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (Fimucité), que empezaron el lunes de esta semana. “La música de cine lo tiene todo, es capaz de transportarte a universos fascinantes y vivirlos en primera persona”, relata para DIARIO DE AVISOS.
Fimucité cumple un decenio y lo celebra con un extenso programa, que arrancó ayer con el concierto tributo a las obras del músico argentino Lalo Schifrin, Lalo Schifrin’s Jazz Goes to Hollywood, de la Big Band de Canarias. Culminará el próximo sábado, 1 de octubre, con un acto de clausura que rendirá tributo a Howard Shore, que estará presente en la sala. Se trata del compositor de míticas bandas sonoras, como El silencio de los corderos, Seven, El Señor de los Anillos, Spotlight, El Hobbit o El lobo de Wall Street, que acumula tres Óscars, tres Globos de Oro y cuatro Grammys. Casi nada.
Hacer posible un festival así no es tarea fácil. Para nueve días de actos se requiere un año de planificación. Tras bambalinas, Pedro Mérida, productor del Fimucité, lo sintetiza así: “Este es un festival que te coge por la solapa y te dice ‘quiéreme aunque te duela”. Mientras, Diego Navarro confirma que existe la “dieta Fimucité”: ha perdido cuatro kilos entre tantos ensayos, pruebas y reuniones. Y es que ellos comparten el peso de la producción y dirección del festival. “Cuando acaba el Fimucité, descanso dos semanas, el tiempo justo para ser persona otra vez, después comenzamos a planificar la siguiente edición”, apunta Navarro. La ilusión y las ganas de acercar la música de cine al Archipiélago son sus motores. “Desde la primera edición supimos que este era un proyecto de envergadura. No obstante, lo que ha ido surgiendo en el camino, que no formaba parte del plan inicial, nos ha sorprendido a nosotros mismos”, enfatiza Mérida. Tampoco el director creía posible tanto éxito. “Sabía que estábamos haciendo algo nuevo, algo diferente, pero en ningún caso me imaginaba que iba a ser así, que llegaría a convertirse en algo tan grande dentro de este género”, apostilla.
Muchas han sido las experiencias acumuladas en estos 10 años, muchos los contactos realizados y tantos los compositores y artistas que apuntan su nombre en la historia del festival. “Todo tiene un proceso, lo bueno de este encuentro es que, a medida que se ha ido desarrollando, ha ido asentando una serie de relaciones dentro de la industria de la música de cine. Lo que antes era notoriamente difícil de conseguir, ahora no lo es tanto”, señala el productor. Así es como este año Howard Shore llega a Tenerife. Así fue como en 2010 John Williams (E.T., Star Wars o Indiana Jones) pisó esta tierra. “Cuando Williams recibió el premio Fimucité dijo que pondría la estatuilla al lado de sus cinco premios Oscar, sus Globos de Oro, sus Grammys…”. Podría decirse que comienzas a ser uno de los grandes cuando tu estantería guarda un premio Fimucité.
Un lujo que no solo viven estos artistas internacionales, también los locales. Es el caso de Eduardo y Jorge, dos gallegos residentes en Tenerife que tocarán la gaita en una pieza de El Hobbit. “Para nosotros es un reto, un honor, algo grande”, declaran. Lo mismo piensa la soprano lírica de grancanaria Silvia Zorita que interpretará una canción de El Señor de los Anillos. “Que yo sea la encargada de darle voz a los elfos, delante de Howard Shore, con la Orquesta Sinfónica y ante el público tinerfeño, es un placer, ¿qué más se puede pedir?”, sostiene.
Este año, Fimucité se redondea con la puesta en marcha de dos actividades complementarias a los conciertos: Fimucinema y la Academia Film Scoring. La primera es un concurso cuyo foco de interés se centra en el apartado musical, premiándose a aquellos trabajos que ofrezcan la mejor composición y aplicación compositiva a la imagen. Para el Fimucinema se presentaron más de 1.000 trabajos, de los cuales se seleccionó una treintena que se proyectará en Multicines Tenerife y el TEA Tenerife Espacio de las Artes. Por su parte, la Academia Film Scoring nace “para ir generando un interés por las bandas sonoras, creando nuevo público y, sobre todo, formando a los futuros miembros de la OST, para que sepan ya de qué va esta música”. “Nos interesa la gente que tenga ya un bagaje previo desde su formación musical elemental”, se sincera el productor. No solo pretende conseguir buenos y nuevos compositores, sino también formar a los músicos en una disciplina que no existe en España. Para conseguirlo, en esta edición contarán con profesionales tan destacados como Richard Bellis. “En Estados Unidos tiene listas de espera para sus talleres, y vamos a tenerlo aquí, en Tenerife, dando una masters sessions. Es increíble”.
Los ensayos con la OST son rigurosos. Empiezan y acaban puntuales. Diego Navarro vuelve a tomar la batuta, van a interpretar un tema de la BSO de El Hobbit. El sonido de los violines, el piano, la percusión, envuelven la sala. No hay nadie en el ensayo que no se pueda imaginar a Bilbo Bolsón, corriendo hacia los enanos para emprender una nueva aventura. La música transporta, no cabe duda. Y en Canarias, el vehículo lleva la marca Fimucité.







