
Por Domingo J. Jorge
No es que la clase acabe patas arriba, ni que el profesor dé sus temas haciendo el pino; no, este especialista andaluz, el profesor Manuel Jesús Hernández Naranjo, ha desarrollado durante tres días un taller de “Flipped Classroom”, dirigido a un grupo de profesores de Primaria, Secundaria y Bachillerato del Colegio Virgen del Mar, para dotar a los docentes con herramientas con las que seguir trabajando en la verdadera finalidad de los profesores del Siglo XXI que “el alumnado sea el protagonista de su propio aprendizaje, cada vez más autónomo y volcado en lograr nuevos proyectos, realmente que sean personas ya integradas en el Siglo XXI”. Dentro del programa de formación continua de profesorado, en esta ocasión han profundizado en la llamada también “pedagogía inversa” con la que convierten al alumno en un usuario de todas las herramientas tecnológicas dentro y fuera del aula para la preparación de su aprendizaje.
-La pregunta es obvia, ¿qué es el Flipped Classroom?
“Es un modelo pedagógico que nace en Estados Unidos y se basa en transferir el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula. Se trata de poner la clase al revés, literalmente, en el siglo XXI, aunque suene extraño. El profesorado está buscando soluciones diferentes distintas a sus problemas del aula y estamos intentando que se lleve a cabo el uso de la metodología activa, como el flipped classroom, en la que el alumno es el auténtico protagonista de su aprendizaje. El alumno es autónomo, crítico y plantea las clases de otra manera. Haciendo la parte más teórica y general en casa, y trabajando e invirtiendo en clase el tiempo necesario para que el alumnado aprenda, aprovechando siempre el momento de clase al máximo. Así es como el alumno, sin duda, tiene que aprender en estos nuevos tiempos”.
-¿Se ha pasado, por lo tanto, de una enseñanza del siglo XX a la más apropiada para el siglo XXI?
“Sin duda, el flipped classroom y el aprendizaje basado en proyectos, suponen dar un paso hacia la educación del siglo XXI. Ya estamos en un nuevo tiempo y se aprende de otra manera, por lo tanto hay que enseñar de otra manera. En el Colegio Virgen del Mar, me he encontrado un centro bilingüe que apuesta por lo cooperativo, aprendizaje basado en proyectos y la tendencia a que el alumno sea autónomo, el flipped classroom es totalmente apropiado para centros con esta filosofía de enseñanza”.
-¿En otros tiempos quizás la educación ha sido demasiado dirigida y unidireccional?
“Efectivamente, con sus aciertos también, así podríamos decir que ha sido la educación tradicional. Las metodologías hoy, como lo es el flipped classroom, son más activas y dinámicas, porque el alumno asume la materia con más optimismo y motivación. Los chicos, poco a poco, van siendo conscientes de que deben ser protagonistas de su propio aprendizaje. A veces, con metodologías como la pedagogía inversa pueden surgir problemas con las familias, porque no comprenden el método. Sin embargo, la familia, una vez explicado el objetivo del cambio, acepta de buen grado esta cierta revolución porque han entendido que sus hijos deben aprender además de aprobar y sacar buena nota, y lograr ser autónomos, es decir, personas del siglo XXI”.
-¿Es algo que se inventa ahora?
“No, realmente ya a principios del siglo XX varios pedagogos pusieron en funcionamiento pedagogías activas, pero lógicamente lo que marca la diferencia en nuestro tiempo es la existencia de las nuevas tecnologías. Así y todo, esas pedagogías activas que existieron se fueron dejando de lado y supliendo por otras más mecánicas, como lo ha sido en muchos momentos la enseñanza tradicional. Ante los problemas que han surgido en este siglo XXI en el aula hemos tendido a recuperar esas metodologías activas, pero se han recuperado en un mundo que hoy es totalmente digital, donde las herramientas digitales nos permiten hacer cosas diferentes”.
-¿Y después del flipped classroom, qué?
“Ahora, tras haber pasado la puerta del flipped classroom, otras se nos abrirán. El flipped classroom no es la solución a todo y la varita mágica, sino que es un instrumento más para que nos vayamos dando cuenta de que el alumnado tiene que aprender de otra manera, más autónoma, porque hay que prepararlo para cuando salga del centro, para que cuando se mueva en la sociedad sea competente, fomentando su espíritu crítico y el aprendizaje por sí mismo, apoyado en el trabajo en grupo, y cooperativo, para que cuando camine fuera sea capaz de valerse del todo por sí mismo. El objetivo e ideal de cualquier docente hoy ha de ser formar personas para valerse por sí mismas en el siglo XXI”.




