
El reggae que se hace aquí es original: lleva el acento canario pero también la influencia de los ritmos africanos, los europeos y los latinoamericanos. La gente que llega a las Islas de todas partes deja su impronta en este género que, aunque lleva años desarrollándose, ahora comienza a tener un importante reclamo en festivales y fiestas. No es mentira decir que todavía queda mucho por hacer y que la carrera arranca ahora pero los esfuerzos y el entusiasmo comienzan a dar sus frutos. Es por eso que el reggae canario busca un espacio. Lo buscará en la plaza del Cristo (La Laguna) este viernes a partir de las 22.00 horas gracias a la segunda edición del Festival ReggaeCan. Sobre el escenario estarán Ruts & La Isla Music, Don Virgilio & The Imazighen Band, Jah Ras, Javadub y el proyecto Riceland Army compuesto por DJ Arrocín, Burning Yama, Stereoman y Suso Caballero. “El principal objetivo de esta edición es visibilizar el estilo. El año pasado empezamos con proyectos que se hacían solo en Tenerife y este año le damos un carácter más regional”, comenta Toño Alonso, batería de Ruts & La Isla Music y uno de los organizadores del encuentro lagunero. No están todos los que son pero sí está la representación de todos los estilos, la nueva oleada de músicos y los que llevan años paseando por los escenarios. Tampoco es el único festival, pero al menos es el que más apoyos institucionales recibe. El Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de La Laguna y el Gobierno de Canarias han colaborado.
El reggae canario busca reafirmarse también en el mundo underground isleño. “Hay una escena bastante potente en este sentido”, enfatiza Ruth, vocalista de Ruts & La Isla Music. “Aunque hay un gran auge ahora de creadores y público, el reggae no dejará de ser underground porque no dejará de ser complicado organizar eventos grandes. Es difícil hacer ver que hay que apostar por esto”, concluye.
Y si el apoyo local no es suficiente, los músicos también buscan un espacio en festivales nacionales e internacionales. Alejandro Rodríguez (DJ Arrocín), por ejemplo, triunfó en el mejor festival de reggae de Europa, el Rototom, que se celebra en Valencia. “Muchos me dijeron que les gustaba mi música, que la solían pinchar en sus establecimientos, pero que no me podían invitar por el tema de la insularidad”.
En el futuro las voces del reggae esperan seguir haciéndose oír, esperan poder dar forma a una tercera edición del ReggaeCan. “En Canarias hacen faltan más circuitos, hace falta una buena industria. Pero también creo que debemos generarla nosotros, crear nuestros propios espacios”, concluye Ruth.




