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La música urbana es Material de Contrabando

Son Parte del Paisaje. El más urbano, poético, reivindicativo, realista, directo que se pueda describir con una base de fondo. Los tinerfeños Sergio Martín González (vocalista), Mikel Luis Hernández (vocalista) y Damián Padrón Abrante (sampler, drum pad, percusión y coros), que forman Material de Contrabando, llevan 10 años llenando de buenas letras y ritmos los escenarios de Canarias. Su apuesta es por el hip-hop, que mezclan con ritmos diferentes: desde los latinos hasta los balcánicos. El resultado es una especie de Calle 13 con acento canario y estilo propio.

“Empezamos a trabajar juntos en 2006. Sergio y yo (Mikel) formábamos parte de un grupo que se disolvió, entonces nació Material de Contrabando. Sacamos nuestro primer disco, II Acto, en 2010. A finales de 2012 conocimos a Damián. Nos conquistó con una base de cumbia para un tema. Siempre tuvimos la inquietud de mezclar nuevos sonidos con el rap. Él era justo lo que necesitábamos. Al año siguiente ya teníamos nuestro segundo álbum, Palos Na’Más. Luego llegó Parte del Paisaje, en 2015”, describe Mikel en una entrevista concedida a este periódico en su local de ensayo en el Puerto de la Cruz, donde preparaban su siguiente concierto para el Festival Índice, que tuvo lugar el pasado viernes y que fue un nuevo éxito para el trío. Otro que acumulan gracias a su último disco.

Material de Contrabando pone el caldero al fuego para hacer su “potaje”. Así llaman al momento en que se reúnen para escribir y componer. El peso de las letras cae sobre Mikel y Sergio, la música es cosa de Damián. No dejan de hacerlo, aunque ahora están enfocados en un nuevo proyecto. “Hace muy poco estrenamos Parte del Paisaje con banda. Estamos llevando todos los sonidos del disco a partituras para percusión, instrumentos de viento, violines, bajos y teclado”, confirma Damián. Un espectáculo con nueve personas sobre el escenario que llega gracias al apoyo de amilkilometros producciones. “Empezamos a trabajar con ellos desde hace poco y nos está permitiendo subir nuestra música a los escenarios que, de forma individual, no habíamos podido llegar”, apostilla Mikel. Una colaboración importante, quizá la única que han recibido en el terreno de la producción. “Nosotros somos los que hemos apostado por esto, los que hemos invertido. Desde el principio supimos que este grupo tenía que ser autosuficiente. Somos conscientes de que este es un momento delicado para la música por la escasez de medios, y más cuando se trata de música independiente”, subraya el vocalista.

Ellos lo gestionan todo y eso es un mérito. “Hay días que estamos hasta dos horas dedicados a crear contenidos para las redes sociales, contestando correos o llamadas”, completan. Una situación que comparten con todos los grupos canarios de música alternativa en la actualidad. Tener un grupo aquí, dicen, significa una inversión de tiempo, esfuerzo y dinero que no se ve recompensada económicamente. “Esto compensa personalmente, lo hacemos porque nos llena, porque creemos en lo que estamos haciendo, porque si pudiéramos, dejaríamos nuestros trabajos para dedicarnos solo a esto”, apunta Sergio.

ANDRÉS GUTIÉRREZ
ANDRÉS GUTIÉRREZ

El objetivo de Material de Contrabando es dar pasos hacia adelante y hacia arriba. Y para eso, no hay límites. “Queremos llegar a más gente, el problema es que aquí, en Canarias, hay muy pocos circuitos locales. Ojalá hubiera más espacio que brindaran unas condiciones adecuadas, tanto económicas como físicas, para actuar. En este sentido, nosotros luchamos para poner valor a la música que se hace aquí, tenemos que ponernos en nuestro sitio y no aceptar cualquier condición por tocar”, reivindica Sergio.

AG - MATERIAL DE CONTRABANDO - 09.JPGEl público responde a sus actuaciones. Cuando presentaron su último álbum en el Café Quilombo de La Orotava, tuvieron que poner una pantalla fuera debido a la cantidad de gente reunida. “Y había tanta gente fuera como dentro”. Eso es decir bastante. En su último concierto de Gran Canaria, en el festival de Venegara, eran los primeros en actuar. “La gente estaba dispersa, pero a la tercera canción ya estaban todos dentro del concierto. Allí no nos conocen tanto, es increíble ver a gente que no conoce tu proyecto disfrutando de tu música”, se sincera Mikel. Son solo dos ejemplos.

“En Canarias hay un potencial brutal, músicos de cualquier estilo. En el momento en que se destape y se pierda el lastre histórico del grupo canario que no sale de estas fronteras por los problemas propios de la insularidad, la música hecha aquí podría entrar como una apisonadora en cualquier parte del mundo”, concluyen. Ellos mismos lo dicen en la primera canción de Parte del Paisaje, Mala vida: “Arranca y échalo a andar, no nos vamos a quedar a mirar”. ¿No?

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