Política

El Consejo Insular de Podemos Tenerife dimite en bloque

Los dimisionarios, que incluyen al bloque de Sí se puede, acusa a la dirección regional de autoritaria y de apropiarse de 16.000 euros de los que "no dan cuenta de si se gastan y de cómo lo gastan"

“En la actual dirección de Podemos Canarias está la política vieja”. Así de contundentes se manifestaron hoy los miembros del Consejo Ciudadano Insular de Podemos Tenerife en la carta donde anuncian su dimisión en bloque, una misiva cargada de ataques contra la secretaria general del partido morado en las Islas, Meri Pita, y de la secretaria de Organización, Conchi Moreno. De lo profundo de la brecha da cuenta la grave acusación de que Pita y Moreno (según los dimisionarios) se han apropiado de los fondos que supuestamente corresponden a la organización en Tenerife, unos 16.000 euros, y de que no justifican si gastan el dinero y cómo.

A la cabeza de las renuncias está la hasta ahora secretaria insular, María Coll, pero junto a ella firman el resto de miembros: Julio Concepción, Nieves Martín, David Reyes, María del Cristo Hernández, Moisés Lubary, Dácil Melián, Carmen González, Honorio Marichal, Noemí Herzog, Juan Daniel Marrero, Carlos Jorge, Marta Jiménez e Iván Pérez. Basta con repasar el listado para reconocer a unos cuantos que mantienen la doble militancia entre Sí se puede y Podemos, una convivencia política que no comparten algunos dirigentes regionales, ansiosos por absorber a la formación canaria en una refriega interna que está en la base de esta crisis, sea como fondo o sencillamente como excusa en la pugna por el poder. Sin embargo, los ahora dimisionarios no renuncian ni de lejos a la exitosa marca que lidera Pablo Iglesias, sino que acusan a los otros de no responder al ideario y de boicotear tal cohabitación. De ahí las referencias a “la vieja política”, todo un denuesto de altura para los militantes de esta formación política.

En la carta de dimisión, Coll y los suyos son particularmete críticos con Pita y Moreno, a los que achacan comportamientos autoritarios. Frases como “han desarrollado una labor de invisibilización primero y boicot después de los órganos colegiados insulares” o “no han permitido la coordinación insular de los círculos y consejos municipales, ni muchísimo menos con otras Islas” jalonan la carta de dimisión, donde se describe a una dirección regional que ni siquiera -aseguran- “ha permitido al Consejo Ciudadano Autonómico desarrollar las funciones que por los estatutos le corresponden” quedando relegado así a un mero órgano al que se le informa a toro pasado.

Iván Pérez, María Coll y Marta iménez, tres de los dimisionarios, en imagen de archivo. DA
Iván Pérez, María Coll y Marta iménez, tres de los dimisionarios, en imagen de archivo. DA

Por si fuera poco esta descripción de las cosas, los puñales dialécticos alcanzan órganos vitales como la honorabilidad cuando se asegura que Pita y Moreno “se han apropiado del dinero del Consejo Insular, al que le corresponden, en aplicación del protocolo de finanzas aprobado, alrededor de 16.000 euros a día de hoy, con lo que no hemos tenido un solo euro para hacer nada”. Más allá se añade que “no dan cuenta del dinero que se gastan ni de cómo se lo gastan”.

Si quedaran dudas, los ya excomponentes del Consejo Ciudadano Insular de Podemos Tenerife lamentan que “Meri Pita y Conchi Moreno vulneran día tras días nuestros documentos organizativos y políticos impunemente. Inutilizan los órganos estatutarios elegidos democráticamente, contratan personas sin el procedimiento adecuado para garantizar la ecuanimidad y transparencia del proceso, designan las candidaturas al Parlamento español sin acuerdo del CCA, configurando una red clientelar que trabaja para ellas y no para el partido en su conjunto”.

Lo que resulta evidente es que, con estos términos, no hay acuerdo posible. Como tampoco parece probable que pueda haber un arreglo entre las partes enfrentadas. Ni a corto ni a medio plazo.