CULTURA

Miguel Ángel Tobías: “Cuando pisé Haití después del terremoto pisé el infierno”

Miguel Ángel Tobías es primero viajero, luego nutricionista, actor, presentador, productor y director cinematográfico. Un multitarea que dice vivir en los aeropuertos. Es el creador del programa Españoles en el mundo

Miguel Ángel Tobías. / FOTO: FRAN PALLERO
Miguel Ángel Tobías. / FOTO: FRAN PALLERO

Miguel Ángel Tobías es primero viajero, luego nutricionista, actor, presentador, productor y director cinematográfico. Un multitarea que dice vivir en los aeropuertos. Es el creador del programa Españoles en el mundo, un formato de culto que se ha replicado en todas las comunidades y en otros países; también fue presentador de Noche de fiesta y daba consejos nutricionales en programas como Hoy en casa, junto a Isabel Preysler. Ha ocupado un puesto delante de la cámara en películas como El grito en el cielo de Félix Sabroso, y también detrás de ellas, en la dirección de documentales y largometrajes. Hoy llega al Paraninfo, a las 19.30 horas, para presentar su último trabajo audiovisual, Rising Nepal, (Amanece en Nepal) y para formar parte del coloquio posterior. Un docufórum benéfico en beneficio de Cruz Roja en Nepal. Así resume su carrera para el DIARIO.

-¿Cuánto de nutricionista, actor, presentador y productor hay en usted?
“Todos ellos conviven conmigo. En estos tiempos vivimos en una sociedad que busca la especialización y la dedicación absoluta a una sola cosa, yo creo que eso no es bueno para el ser humano, yo reivindico la posibilidad de tener múltiples capacidades y múltiples inquietudes; animo a todo el mundo a que desarrolle todas aquellas cosas por las que se sienta llamado”.

-Es doctorado en nutrición y fue presentador de tantos programas de salud en televisión. ¿Asumió el papel de divulgador?
“Me daba cuenta, cuando veía la televisión, de que los especialistas hablaban mucho, parecían muy profesionales, pero todo lo que decían era poco aplicable a la vida. Cuando empecé a hablar de nutrición en la pantalla chica intenté que todas mis recomendaciones fueran de aplicación inmediata. Luego ese concepto lo trasladé a todas las facetas de mi vida y ahora no hago nada sin que eso aporte algo a la sociedad”.

-Como nutricionista, ¿qué consejo nos puede dar?
“Necesitaríamos un periódico entero, pero hay cosas importantes, como el consumo de agua. Si tomaramos la cantidad ideal, unos tres litros al día, se evitarían muchas enfermedades”.

-¿Todos estos consejos se los daba a Isabel Preysler en Hoy en casa?
“Claro. El otro día lo hablaba con ella. Era una de las primeras personas que apuntaba todo lo que yo decía. Han pasado 20 años del programa y aún recuerda y aplica esos consejos en su vida. Y por lo que se ve, ha obtenido buenos resultados”.

-En 1990, cuando comenzó su carrera en televisión. ¿Imaginó acabar detrás de las cámaras?
“De niño siempre fui el delegado de la clase, es decir, siempre estaba de jefe. Creo que esto ha ocurrido de una manera natural. Siempre creí que estaría detrás de la cámara para ser el que da las órdenes”.

-¿Qué hecho marcó un antes y un después en su carrera en el mundo audiovisual?
“Sin ninguna duda, el hito de mi carrera fue Españoles en el mundo. Precisamente, mi productora, Acca Media Enterprise, arrancó con ese programa. Me costó dos años vendérselo a Televisión Española (TVE), porque no lo veían, pero yo estaba convencido de que funcionaría. Evidentemente, nunca imaginé lo que sucedió después. El programa se ha convertido en un formato de culto y referencia en España y en otros países del mundo. Me sirvió para demostrarme a mí mismo que tengo ideas que funcionan y para ganarme el respeto de los canales de televisión”.

-¿Cómo surge la idea?
“Fue después de un viaje a Perú, cuando dos personas me preguntaron lo mismo: cuándo iba a hacer un programa sobre ellos, que eran los verdaderos embajadores de España en el mundo. Los emigrantes son los que han llevado nuestra cultura, gastronomía y costumbres por todo el planeta. Eso me inspiró”.

-¿Cuál ha sido el país que más le ha impactado?
“Especialmente, Venezuela y Cuba. Cuando fui a Venezuela, aquel país ya estaba muy polarizado, tuve que contratar a dos policías armados para que nos acompañaran durante el rodaje. De eso hace varios años,  pero ya se vivía allí una situación complicada. Y en Cuba me encontré con el sistema dictatorial. Aunque este no era un programa político, te dabas cuenta de que estabas siendo vigilado en todo momento. Los chóferes de las furgonetas de producción, por ejemplo, eran agentes del gobierno que lo controlaban todo”.

-Para usted, ¿viajar es vivir?
“Para mí sí. Cuando me preguntan que dónde vivo, siempre respondo que en los aeropuertos. Y es real. Este año he estado solo 100 días en España. Para los que nos gusta, viajar nos hace sentir vivos. Desde que piso un aeropuerto, siento que paso de ser espectador de la vida a ser protagonista”.

-Sus documentales tienen, casi todos, fines benéficos. ¿Por qué?
“Cuando rodaba Españoles en el mundo descubrí las otras historias que vivían alrededor de las personas con las que me entrevistaba. Decidí que yo tenía que contar esas otras historias, que no son proyectos comerciales, que no cuentan con el apoyo del sistema. Entonces me comprometí a rodar cada año cine social, solidario y benéfico. El primer documental fue Sueños de Haití y gracias a él hemos llegado hasta aquí, a la presentación de Rising Nepal en el Paraninfo. Estos documentales son complicados de hacer porque no tienes apoyos en la producción. Por otra parte, yo no creo en la solidaridad coercitiva, por lo que los estrenos siempre son gratuitos y la gente puede hacer donativos de forma anónima al final. Donativos que no pasan por mis manos nunca, sino que se llevan a proyectos concretos”.

-¿Había mucha diferencia entre lo que se encontró después del terremoto de Haití y de Nepal?
“Era lo mismo y, a la vez, no tenían nada que ver. Para el que muere, para el que pierde su casa, su familia, un terremoto es igual sea donde sea. Como dimensión de tragedia no eran lo mismo. Haití, considerado por la ONU como la segunda tragedia más grande de la historia de la humanidad, era solo horror. El infierno que vivimos allí no creo que lo volvamos a vivir. Yo no quería con  Rising Nepal contar lo mismo que conté en Sueños de Haití y, como Nepal es uno de los sitios más espirituales del mundo, pensé en aprovechar el terremoto como marco de rodaje pero la película habla del sentido de la vida, del por qué estamos aquí”.

-¿Qué se encontró en Haití?
“Me encontré el infierno. Si el infierno existe, no puede ser peor que aquello. Miles de personas muertas, otras por las calles con heridas terribles, no había medicamentos, hospitales, agua, comida, la gente moría por las consecuencias del terremoto. El equipo médico seleccionaba a los heridos que iban a tratar con una marca. Sin ella, estabas destinado a morir”.

-Luego pasa a contar el terremoto de Nepal, y de allí a un documental de la biografía del pintor mexicano Manuel Felguerez…
“La gente me pregunta de qué vivo. Me gustaría ser millonario y dedicarme a hacer documentales solidarios, pero tengo una productora que mantener y tengo que comer. Por lo cual, también hago proyectos comerciales. El de Felguerez es uno de ellos: El caos y el orden. Lo estrenamos en el Festival de Morelia hace un mes y viene a contar la vida del pintor y escultor mexicano más importante del siglo XX, de los pocos que quedan. Y es que tiene 90 años. Este filme es un canto a la vida, un ejemplo para todos”.

-¿Qué ocurrirá hoy en el Paraninfo?
“La de hoy será una experiencia emocional, el estreno de Rising Nepal en Tenerife. Esta es una película-documental: la gente actúa sus propias historias. Será un estreno que permitirá reflexionar sobre nuestras vidas y está asociado a los proyectos de Cruz Roja en Nepal. El objetivo es que la gente colabore de forma voluntaria con ellos”.

-Acoso y bullying también son protagonistas en su filmografía…
“Hablamos sobre esto en la película Pringados, que es una palabra que todos hemos usado alguna vez contra alguien o que alguien ha usado contra nosotros. Me metí en esa temática por Diego, el niño de 12 años que se suicidó saltando desde el balcón después de ser acosado. He hecho un documental que va a levantar muchas ampollas en esta sociedad. Un psicólogo me comentaba que si un niño es acosado durante seis meses, de adulto tendrá secuelas psicológicas”.

-¿Trabajas en algún proyecto nuevo?
“Ahora mismo estamos trabajando un proyecto aquí, en Canarias; lleva por título, Canarias humanitaria. Si consigo el apoyo necesario, este documental se grabará durante 2017 y hablará de la solidaridad del pueblo canario. Los canarios han sido un pueblo emigrante y quizá por eso han tenido, desde siempre, una sensibilidad especial con la inmigración y las cuestiones sociales. Creo que sería interesante mostrar a Canarias como modelo de solidaridad; crear una marca diferente a la que ya tienen como destino turístico. La idea de este documental, de la serie de documentales sociales, solidarios y benéficos, es dar los fondos a proyectos sociales en Canarias. Lo que quiero es contar la esencia de la solidaridad de todo un pueblo. Quiero mostrar cómo las islas se vuelcan en ayudarse a sí mismas. ¡Hay tantos ejemplos de solidaridad aquí!”.