Dos cortos documentales con sello canario, a las puertas de los Goya

Las producciones tinerfeñas ‘Sin Dios ni Santa María’ y ‘Tout le monde aime le bord de la mer’ se encuentran entre los siete preseleccionados

carteles goya

Pastores de Tenerife que hablan de brujas que se convierten en coles y emigrantes africanos atrapados en la frontera de Ceuta, escondidos en los bosques reviviendo las historias que guardan en la memoria. Lo real y lo fantástico se funden en los cortos Sin Dios ni Santa María, del tinerfeño Samuel Delgado y Helena Girón, y en Tout le monde aime le bord de la mer (Todo el mundo ama a la orilla del mar) de Keina Espiñeira, junto a la productora canaria El Viaje Film. Documentales que en pocos minutos describen realidades desconocidas para los propios y ajenos. Ambas producciones se encuentran entre las siete preseleccionadas a los Premios Goya 2017 en la categoría de corto documental. “Esto es una oportunidad para dar valor a este tipo de cine en la sociedad canaria y también para dar visibilidad a un estilo más experimental dentro del género”, señala Delgado para DIARIO DE AVISOS. El tinerfeño es director y productor de Sin Dios ni Santa María, y guionista y montador de Tout le monde aime le bord de la mer. Las probabilidades de verle desfilar el próximo 4 de febrero de 2017 sobre la alfombra roja  se multiplican. De los siete preseleccionados, solo cuatro se convertirán en candidatos oficiales. Para saberlo habrá que esperar hasta diciembre.

Sin Dios ni Santa María relata la historia de la brujería en el Archipiélago. “Investigábamos sobre este asunto pensando en las curanderas, pero encontramos algo más fantástico aún en el Museo Arqueológico de Puerto de la Cruz: las grabaciones de unas diez entrevistas que realizó Luis Diego Cuscoy en la década de 1960 a pastores de Tenerife. Ellos hablaban de brujas que se convertían en coles, de viajes en el tiempo o al mismo cielo”, describe. A través de su relato, los hombres también definían el papel de la mujer en la sociedad canaria de aquella época. “Descubrimos la brujería como un acontecimiento feminista, como el empoderamiento de la mujer y su lucha diaria”.

Tout le monde aime le bord de la mer pone el acento en la actualidad con un relato sobre africanos que sueñan con cruzar la frontera con España. “Ellos relatan sus experiencias, su espera en el bosque y esa sensación de estar en el limbo. Desde allí surgen historias de fantasía que tienen que ver con sus propias tradiciones”, concluye.

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