Los policías locales de Arona, a propuesta de unos de sus agentes -hoy jubilado- decidieron comprar una imagen de San Quintín hace unos años y hacerlo su patrón, recordando la manida frase de expresión de que “se montó la de San Quintín” cada vez que realizaban un operativo en Las Verónicas, cuando era el paraíso nocturno de Las Américas.
Desde entonces, cada 31 de octubre, los policías locales del mayor municipio turístico de Tenerife celebran la festividad de su patrón y este año, costeándose ellos mismos los gastos, ante las diferencias que mantienen con el Gobierno local porque no atiende sus revindicaciones. No obstante, ayer, el alcalde de Arona, José Julián Mena, trató en todo momento de tender puentes de diálogo. Tanto que, incluso, acudió a la fiesta que tras la procesión montaron el centenar de policías y familiares en Las Casas, concretamente en la plaza de la ermita de San Andrés.
Los policías locales organizaron y costearon la festividad que, según ellos, trató de boicotear el grupo de gobierno, y aunque no esperaban que estuvieran presentes en los actos, finalmente asistieron el alcalde y su equipo, que acudieron a la llegada de la procesión y a la misa oficiada por Emiliano Rodríguez, quien recibió una placa conmemorativa de manos de Alfredo Rodríguez, portavoz del sindicato único, que le agradeció la autorización del Obispado para sacar a San Quintín en procesión por primera vez desde la comisaría hasta la iglesia de San Antonio Abad. Este hecho también fue posible por la autorización que la Policía Local de Arona pidió a la Subdelegación del Gobierno. “Ante las piedras en el camino que nos han ido poniendo desde el Ayuntamiento”, comentó la agente Ana Jessica Rodríguez. Antes de la misa, hubo un sentido homenaje a los policías locales fallecidos o jubilados, bajo el sonido de la Banda de Tambores y Trompetas de La Laguna, mientras la Corporación de encontraba en fila a un lado del pórtico de la Iglesia, donde aguardaba la talla de San Quintín.
Tras la misa, policías y familiares celebraron un almuerzo de confraternidad en la plaza de la ermita de San Andrés, en Las Casas, mientras que otros estaban trabajando al no aplicarse servicios mínimos, como en años anteriores, según señalaron los policías.
No se montó la de San Quintín, pero sí quedó escenificado el enfrentamiento existente entre la Policía Local y el grupo de gobierno que, según los primeros, en año y medio de mandato no ha atendido sus revindicaciones de más personal, material y salarios que recojan horas extras y nocturnidad, unas peticiones que se incluirán en la Relación de Puestos de Trabajo que está en período de redacción, tal y como señala Carolina Reverón, que no fue tan atrevida como el alcalde de acudir y estar juntos con sus policías en la comida-baile.













