
Un grupo de 14 presos políticos que están detenidos en El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia, entre los que se encuentra la tinerfeña Andrea González, iniciaron el pasado martes una huelga de hambre indefinida en protesta por la situación de indefensión en la que se encuentran .
Una de las reclamaciones que plantean es que se celebren juicios rápidos, dado que sus procesos se han ido dilatando en el tiempo a pesar de que la acusación no dispone de pruebas que demuestren su culpabilidad. En el caso de Andrea González, lleva encarcelada desde hace un año y cuatro meses, y el juicio se ha aplazado en al menos tres ocasiones.
Tal y como recuerdan sus familiares, no existen contra ella ni su pareja, Dani Abreu, pruebas que los impliquen en el delito de terrorismo que les han imputado, por participar en una supuesta trama para atentar contra la hija del dirigente chavista Diosdado Cabello. Solo tienen en su contra el testimonio de un asesino confeso, Pérez Venta, encarcelado por asesinar y descuartizar a una mujer en Venezuela.
Los presos en huelga de hambre han solicitado la presencia del mediador del Vaticano en el proceso de diálogo y de un representante del Gobierno venezolano.
Su protesta está teniendo un eco importante. Personalidades como Lilian Tintori, pareja de Leopoldo López e icono de la lucha contra el oficialismo, valoró la acción huelguista y la presencia de “tres valientes mujeres: Betty Grossi, Andrea González y Venus Medina”.



