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La propuesta del Gobierno de salir del trabajo a las seis de la tarde no recibe apoyos

Sindicatos y empresarios valoran la iniciativa, pero recuerdan que los horarios se deben discutir en el marco de la negociación colectiva
La intención del Gobierno es la búsqueda de la conciliación laboral y familiar. S.M.

No ha tenido muchos apoyos la propuesta de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, de buscar un pacto de Estado para la conciliación y racionalización de los horarios y que la jornada laboral, con carácter general, acabe a las 18.00 horas. Tanto sindicatos como empresarios valoran la iniciativa de buscar la conciliación laboral, pero consideran que no se puede aplicar dicha medida de forma tan rígida.

Los españoles, por ejemplo, trabajamos más horas que alemanes, franceses o ingleses y tenemos una jornada laboral muy distinta a la de estos países, con pausas para comer más largas y un horario de salida más tardío, lo que, en ocasiones, hace complicado el conciliar vida laboral y familiar. Además de ser los que más trabajamos, también somos los menos productivos.

Pero, ¿a qué hora termina la jornada laboral ahora? Está claro que no todos los trabajadores comienzan su jornada laboral a la misma hora ni todos la acaban al mismo tiempo, pero un análisis de la Estadística del Uso del Tiempo elaborada por Eurostat revela, de manera llamativa, cómo de diferente es la jornada laboral española comparada con otros países de nuestro entorno. Por ejemplo, cuando un alto porcentaje de españoles vuelve al trabajo tras su pausa para comer o inicia su trabajo de tarde, el porcentaje de alemanes que está trabajando ha comenzado a descender hace tiempo. Un dato relevante es que mientras que los ingleses comienzan a parar para comer a alrededor de las 12.00 y empiezan de nuevo a incorporarse al trabajo a las 13.00, una hora después, en el caso de España ese descenso de personas trabajando a la hora de la comida comienza también a las 12.00 y no vuelve a subir hasta las 14.30, dos horas y media después. Estos datos no tienen nada que ver con la filosofía mediterránea, ya que en Italia, por ejemplo, también se tiene solo una hora para comer.

En cuanto a las horas de trabajo, los españoles trabajamos de media 1.691 horas al año, lo que sitúa al país por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que es de 1.765 horas, pero por encima de muchos otros países europeos como Alemania, Holanda, Noruega, Dinamarca, Francia o Reino Unido. Entre los países en donde más horas se trabaja al año están México, Costa Rica, Corea del Sur, Grecia, Chile, Rusia o Letonia.

La profesora Anna Ginès, experta en derecho laboral de Esade Law School, señala que las jornadas laborales en España “son muy largas y los empleados pasan mucho tiempo sometidos a un ritmo de trabajo elevado”, pero eso “no se traduce en ser más productivos”. “Somos el país con menor tiempo de descanso entre el fin de la jornada y el inicio de la otra, por lo que reducir la jornada redundará en beneficio de los empleados, al mejorar su tiempo de descanso. Además, hay que recordar que en la actualidad muchas familias recurren a mecanismos como la reducción de jornada o excedencias, lo que supone una reducción de ingresos”. Esto demuestra que la reducción del número de horas consigue aumentos de la productividad por hora trabajada, por lo que “resulta más beneficioso tanto para la empresa como para los trabajadores la realización de jornadas más reducidas donde los niveles de rendimiento serán mayores y, a su vez, se facilita la disminución de los niveles de estrés”.

Racionalización

Por su parte, el secretario general de la Confederación de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Alfonso, señaló que si bien siempre ha estado en favor de la racionalización de horarios y de buscar la conciliación de la vida familiar y laboral, “deben tenerse en cuenta dos factores: que existen muchas empresas en Canarias, sobre todo en el sector servicios, en las que debe imperar la flexibilidad y que no pueden aplicar rígidamente un determinado horario de cierre, y, por otro lado, que el marco para establecer los horarios laborales debe ser el de la negociación colectiva”.

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, y el secretario de Organización y Comunicación de CC.OO., Fernando Lezcano, coincidieron en que este pacto es “utopía”. “No hay nada, es solo humo”, y recordó que es una propuesta sindical , a través de la negociación colectiva, y no del Gobierno.

Estudiar las posibilidades que tendría el cambio de huso horario

La ministra también anunció que se estudia el cambio de huso horario para que precisamente se pueda dar dicho pacto de Estado. Báñez explicó que la toma de decisiones sobre la libertad de horarios “debería ser compatible con la conciliación”, pero recordó que es responsabilidad de las comunidades autónomas. “Yo ahí lo que pido es que haya más turnos de trabajo, porque supondría más generación de empleo para el país”, declaró.

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