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¿Haces horas extra sin cobrar? El drástico cambio que prepara el Gobierno para antes del verano

El Ministerio de Trabajo ultima el proyecto para que el control de jornada sea digital, objetivo y accesible en tiempo real tanto para los empleados como para la Inspección
¿Haces horas extra sin cobrar? El drástico cambio que prepara el Gobierno para antes del verano

El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha pisado el acelerador para transformar por completo las reglas del juego en el ámbito laboral español. El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha confirmado este martes que la esperada nueva reforma del registro horario estará plenamente culminada y lista para su aplicación antes del inicio del verano.

Siguiendo la hoja de ruta marcada por la ministra Yolanda Díaz, el Ejecutivo se encuentra solventando los últimos flecos técnicos para dotar a la norma de la máxima seguridad jurídica, respondiendo así de forma constructiva al dictamen desfavorable emitido previamente por el Consejo de Estado. El objetivo es llevar el texto definitivo a la mesa del Consejo de Ministros a la mayor brevedad posible.

Durante la rueda de prensa destinada a valorar las últimas cifras del desempleo y la afiliación a la Seguridad Social, Pérez Rey ha sido tajante respecto al propósito de esta actualización legal. La intención “clave” detrás de este cambio normativo es erradicar de forma contundente la explotación encubierta, combatiendo lo que ha definido como la “lacra” de las horas extraordinarias que se realizan pero no se remuneran, los excesos sistemáticos de jornada y las graves consecuencias que estas prácticas acarrean en los planes de conciliación familiar de la población.

El fin de los métodos del “pleistoceno” con la nueva reforma del registro horario

Desde el departamento de Trabajo insisten en que la normativa vigente requería una evolución estructural inmediata. “Es una norma de sentido común”, ha aseverado el secretario de Estado, argumentando que resulta inadmisible que en pleno siglo XXI el control de la jornada laboral se siga gestionando en miles de empresas mediante anotaciones manuscritas en folios en blanco, un sistema que ha tildado de “pleistoceno”.

La nueva reforma del registro horario no pretende inventar una obligación que ya existe sobre el papel, sino transformar la herramienta actual para que sea verdaderamente útil y deje de funcionar como un simple trámite administrativo “quitamultas” frente a los requerimientos de las autoridades. Para ello, el nuevo marco normativo exigirá que los sistemas de fichaje reúnan tres características técnicas inquebrantables:

  • Formato digital nativo: Queda prohibido el uso de soportes físicos editables o plantillas analógicas de firmas.
  • Objetividad matemática: El sistema deberá medir el tiempo de prestación de servicios de manera exacta y automatizada.
  • Verificabilidad en tiempo real: Tanto el empleado como los organismos de control estatal deben poder comprobar los datos de forma instantánea.

La Inspección de Trabajo, que ya realiza un esfuerzo masivo persiguiendo estos fraudes, dispondrá de una tecnología de acceso remoto a los servidores de las compañías. Con esto se busca implantar un modelo digital que sea completamente fiable y blindado frente a cualquier intento de manipulación informática o coacción empresarial.

Control absoluto de la jornada y prohibición de modificaciones en el registro horario

Las estadísticas que maneja el Ministerio justifican la contundencia de la ley. En España se realizan actualmente más de 2,8 millones de horas extraordinarias no pagadas cada semana, una bolsa de empleo sumergido que perjudica la cotización pública y deprime los salarios.

El nuevo diseño legal estipula que serán los propios trabajadores quienes realicen directamente los apuntes de sus horas de entrada y salida, asegurando el volcado preciso de cualquier modalidad horaria: jornadas ordinarias, horas extraordinarias, distribuciones flexibles o las horas complementarias propias de los contratos a tiempo parcial.

El blindaje de los derechos de los asalariados se reforzará mediante dos pilares informáticos obligatorios. En primer lugar, las empresas no podrán alterar ni modificar bajo ningún concepto los apuntes ya realizados en la plataforma digital sin el consentimiento expreso, libre y por escrito del trabajador afectado. En segundo lugar, el sistema garantizará que cada empleado tenga acceso inmediato y permanente a su propio historial de fichajes desde cualquier dispositivo. Además, se habilitarán canales de consulta directa para los representantes sindicales, facilitando una fiscalización colectiva que garantice de forma efectiva el cumplimiento de los límites legales de jornada y el respeto escrupuloso a los descansos mínimos obligatorios entre jornadas laborales.

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