Cáritas ha detectado en la isla de La Palma a más de una veintena de personas sin hogar. Un fenómeno reciente en la Isla, según señalan desde esta ONG. De hecho, la alarma saltó este mismo año, cuando percibieron desde la atención de base que ofrecen en las parroquias la aparición de un considerable número de personas en una situación de exclusión “muy severa”.
Úrsula Peñate, coordinadora de Acción Social de Cáritas, indicó que ante esta circunstancia realizaron un análisis más en profundidad para conocer la situación de estas personas, tanto directamente, como a través de los Servicios Sociales municipales. Lamentablemente, una de ellas, falleció este pasado martes, tal y como informaba en la edición de ayer este periódico.
Peñate anunció que Cáritas va a poner próximamente en marcha un servicio profesional de atención en la calle, con el fin de acercarse a las personas sin hogar y servir de vínculo con los agentes sociales y sanitarios que operan en la isla de La Palma.
Desde Cáritas subrayan que hasta ahora no se había detectado esta situación en La Palma con tanta intensidad, donde “las redes de apoyo han funcionado” como colchón para evitar que se llegara a casos tan extremos, no solo las familiares, sino también entre los propios vecinos, que “atendían a estas personas”.
Peñate indicó que en la Isla no existen los recursos necesarios para hacer frente a situaciones de esta naturaleza. No existen, por ejemplo, albergues sociales. Solo un municipio de la Isla, Puntallana, dispone de una casa donde albergar a personas sin hogar, pero “carece de un proceso de acompañamiento integral para la atención de estos casos”. Si bien, reconoció que por parte de los ayuntamientos, en estos últimos meses, han empezado a tramitar las ayudas económicas a las que tienen derecho.
Entre las personas que se encuentran en esta situación en la Isla, hay casos que son de La Palma, como dos jóvenes que están en la capital. También, según informan desde Cáritas, “muchos” de ellos proceden de Las Palmas de Gran Canaria. Se trata de personas que vinieron a la Isla a buscar empleo y no lo han conseguido, y ahora no quieren regresar. Estiman que la media de edad de las personas que se encuentran sin hogar en La Palma ronda los 50 años.





