
La web iFixit, responsables de destripar los nuevos dispositivos y gadgets del mercado para su inspección interna, han elaborado su lista anual de los smartphones más fáciles de reparar y de rebote también los más complicados.
iFixit suele ser una referencia por la puntuación que otorga a los dispositivos en cuanto a facilidad de reparación, por lo que resulta una buena guía para aquellos manitas que prefieran intentarlo por su cuenta o enviarlo al servicio técnico oficial por su dificultad.
Para elaborar el top, iFixit se basa en una serie de condiciones como el uso excesivo de pegamento o la facilidad para acceder a determinadas piezas en el interior del teléfono para su remplazo.
El top 3 de los más fáciles de reparar lo ocupan:
· LG G5 con una puntuación de 8 sobre 10 debido a que su diseño facilita la reparación sin grandes problemas gracias a una batería extraíble y sus componentes modulares.
· Google Pixel y Pixel XL (7/10): destacan porque la mayoría de sus componentes internos son modulares, aunque resulta complicado abrirlos sin dañar la pantalla.
· iPhone 7 y 7 Plus (7/10): cambiar la batería y la pantalla no es un proceso complejo, pero desarmar el teléfono requiere de hasta cuatro tipos diferentes de destornilladores.
Por su parte, los más complicados de reparar han sido:
· iPhone SE (6/10): aunque no resulta excesivamente complejo sustituir la batería y la pantalla, es muy difícil no romper el cable del sensor de huellas Touch ID durante la reparación.
· Samsung Galaxy Note 7 (4/10): dejando de lado sus problemas con las explosiones de batería, cambiarla es muy complicado y eso es si consigues desmontarlo, tarea bastante complicada según iFixit.
· Samsung Galaxy S7 y S7 Edge (3/10): sus diseños y el uso de pegamento en la pantalla, haciendo un sándwich entre todo, así como la tapa trasera de cristal complican en exceso tanto abrirlos como repararlos.





