El patrimonio histórico en la capital, en lista de espera

El Ayuntamiento de Santa Cruz y el Cabildo de Tenerife mantienen posturas enfrentadas en la forma de gestionar el acervo histórico y cultural de la ciudad: uno habla de retraso y obstrucción y el otro de protección y leyes
La plaza de los Patos es uno de los puntos en los que Ayuntamiento y Cabildo están enfrentados.  / Fran Pallero

“Es verdad que tenemos fama de rígidos y estrictos con la protección del patrimonio histórico pero aunque algunos criterios no sean consensuados, ninguno es arbitrario”. Así resume la consejera insular de Patrimonio, Josefa Mesa, una parte del enfrentamiento que el Ayuntamiento de Santa Cruz y el Cabildo están teniendo a cuenta del patrimonio histórico. Y es que, además del Plan Especial de El Toscal, que se encuentra pendiente de una reunión para su desbloqueo, a lo largo de este año que casi termina, son otros muchos los puntos en los que ambas administraciones mantienen “discrepancias” como prefiere definirlo la consejera. Lo han hecho en algo tan, aparentemente inofensivo como el diseño de los kioscos de la ciudad. El Numancia, en el entorno protegido del barrio de Los Hoteles, se desbloqueó esta misma semana, después de que la Comisión Técnica de Patrimonio exigiera que se recortara la visera. “Lo que se quería es que el kiosco fuese un elemento identificativo, que se mantuviese su fisonomía y particularidad, que es lo que le daba entidad y se pidió recortar la visera porque ocultaba el kiosco”.

La plaza de los Patos es otro de los puntos de “discrepancia” y es que aquí, también el estar en un entorno protegido obliga a que el Cabildo dé el visto bueno a cualquier intervención. En este caso, el problema radica en que el Consistorio quiere arrancar un laurel de indias que, asegura, está dando problemas con las raíces, lo que pondría en riesgo la inversión de más de 500.000 euros prevista. Patrimonio insular cree que los árboles no son un problema. La consejera explica que, “Patrimonio entiende que se puede hacer una mejora considerable ampliando los parterres y trabajando con las raíces, lo que evitaría arrancar los laureles, que se considera que ya forman parte del conjunto”. La decisión final del Cabildo es que, en la medida de lo posible, se preserve el entorno, “entendiendo que se puede acondicionar”.

Respecto a la plaza de los Patos, la consejera aclara que, “no se prohibió la obra de restauración”. “No se paró -insiste-, se puntualizó lo de los laureles de indias, lo que pasa es que el Ayuntamiento no estuvo de acuerdo”. El Consistorio capitalino presentó alegaciones señalando que los laureles no pertenecen al entorno original; Patrimonio ha pedido un informe externo a la Universidad de La Laguna sobre la situación de los árboles para zanjar el asunto. “Existen laureles en multitud de las plazas de la Isla y no los quitan, trabajan sus raíces”, añade Mesa.

En estas más que evidentes discrepancias entre una administración y otra, el alcalde, José Manuel Bermúdez, expresó la semana pasada su preocupación por la declaración BIC del parque García Sanabria y la posible ralentización de las intervenciones en el recinto. La consejera cree que ante afirmaciones como esas, “hay que hacer cierta pedagogía con el tema del BIC”. “No es un título prohibitivo a ningún tipo de actividad o gestión, siempre que se preserven las características por las que es BIC”, añadió.

PREVISIÓN

Cuando se le pregunta a Mesa por la tardanza en resolver los expedientes (se tardó seis meses en responder al primer informe sobre El Toscal) admite la consejera de Patrimonio que es una realidad y que “estamos intentado aligerar en la medida de lo posible los tiempos”. Sin embargo, también defiende que, “hablamos de proyectos que afectan a entornos protegidos, sobre los que la Comisión de Patrimonio debe emitir informes y en los que a veces puede disentir en algunos aspectos. Entonces se devuelve el proyecto para que se corrija y se vuelve a enviar y es ahí donde se produce el retraso”. Para evitar estos retrasos, Mesa recomienda que, cuando hay una actuación en un entorno BIC, “vengan con antelación a Patrimonio y podamos trabajar conjuntamente. Eso ahorra tiempo y contratiempos”.

DEUDA HISTÓRICA

En general, la consejera cree que hay esperanza para el patrimonio histórico de Santa Cruz, aunque para ello aún hay mucho trabajo por delante. “Es verdad que muchos dicen que nunca hubo un cariño especial por preservar el patrimonio de Santa Cruz y que hay lugares muy emblemáticos y muy castigados, como el Antiguo Santa Cruz, que necesitan de actuaciones muy urgentes pero con los dos planes especiales pendientes (Los Hoteles y Antiguo Santa Cruz), la restauración de inmuebles de alto valor como el Palacio de Carta, el Templo Masónico o el Viera y Clavijo, la capital podrá saldar una deuda con su historia”.

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