
El pleno Ayuntamiento de Fuencaliente, por unanimidad, se ha posicionado oficialmente, ahora sí, contra la planta de asfalto que desde hace casi tres décadas opera en el barrio de Las Caletas. El pronunciamiento municipal se llevó a cabo a iniciativa del único concejal de Sí se Puede en el consistorio, Eduardo Pérez, que logró el respaldo del alcalde, Luis Torres, así como de los ediles del grupo de Gobierno de la Unión Progresista de Fuencaliente y de los nacionalistas encabezados por el ex alcalde, Gregorio Alonso.
Todos sin excepción se han posicionado en favor del cumplimiento de la orden de precinto que por segunda vez – en febrero de 2014 y en marzo de este año 2016- ha dictado la Agencia de Protección del Medio Natural y Urbano, pese a lo cual la única industria de aglomerado asfáltico de la Isla sigue operando, lo que por otro lado permite la continuidad de la gran obra pública contratada por el propio Gobierno de Canarias, la carretera de Fuencaliente hasta Tajuya, en la que se invertirán hasta 9 millones de euros en 2017.
El acuerdo plenario será remitido al Cabildo, a la Consejería de Industria del Ejecutivo y a la propia Agencia de Protección, un paso con el que el Ayuntamiento quiere escenificar su apoyo al algo más de centenar de vecinos de Las Caletas, que aseguran sufrir las consecuencias de una industria pesada. El pleno también se posicionó en contra de la aplicación del Artículo 47 por parte del Cabildo y el Gobierno, para consolidar en ese barrio el suelo para industrias pesadas solicitado por la patronal palmera y necesario para evitar el monopolio que sigue ostentando la empresa instalada en Fuencaliente desde hace años.
El concejal de Sí se Puede, Eduardo Pérez, advierte: “Si el Cabildo no busca una solución claro que se producirá un colapso. Este asunto está judicializado y los tribunales se pronunciarán. Cuando eso ocurra no se podrá responsabilizar a los vecinos y al pueblo de Fuencaliente, sino a la institución insular, de no haber buscado una solución”.




