
El sector del taxi en Santa Cruz de Tenerife, que ha sido actualidad estos días por las protestas que ha protagonizado en la avenida Tres de Mayo, vive inmerso en una continua crisis que le ha llevado en los últimos años a enfrentarse a numerosos contratiempos que lo han convertido en deficitario. El excesivo número de licencias, la implantación del tranvía y la crisis económica que ha golpeado a toda la sociedad, están entre los motivos de la actual situación de un servicio público que se ve limitado por los condicionantes que le ponen las administraciones (no pueden modificar libremente sus tarifas), pero que debe asumir los costes que se derivan de ejercer esta actividad. DIARIO DE AVISOS ha querido analizar el pasado, presente y futuro, de estos profesionales con las principales asociaciones que se manejan en el sector, que, por otra parte, se encuentra fuertemente dividido, así como con las administraciones que pueden intervenir en mejorar su situación.
Lamentablemente, las dos asociaciones más críticas con la actual situación, Élite Taxi y UTAT, a las que se invitó en representación de esa parte del sector más contestatario, declinaron participar en este encuentro. A pesar de que inicialmente habían aceptado asistir, cambiaron de opinión a última hora. El motivo: se negaban a sentarse con el concejal de Servicios Públicos al considerar que este los menospreciaba, según comunicaron a este medio. Por respeto al resto de invitados, DIARIO DE AVISOS mantuvo la mesa redonda en la que se pudo conocer lo que preocupa al menos a una parte de este servicio público y la respuesta de Ayuntamiento y Cabildo al respecto. Desde la Dirección General de Comercio del Gobierno de Canarias tampoco asistió ningún representante, a pesar de que también se les curso invitación. De esta forma, lo que se deduce de los participantes, Víctor Melián (Radio Taxi), Emilio Davó (Hogar del Taxista), Dámaso Arteaga (concejal de Servicios Públicos de Santa Cruz) y Manolo Ortega (director insular de Movilidad), es que, aunque todos reconocen que los males del sector son los mismos desde hace mucho tiempo, las soluciones han tardado en llegar y eso es lo que, de una forma u otra, se traslada a los taxistas. Entre las expectativas de futuro para el sector está el rescate de licencias, el aprovechamiento de la llegada de cruceros con un nuevo sistema de transfer o que el Gobierno de Canarias apruebe la tarifa única. Entre las amenazas, un borrador de la ley de transportes que puede llevar a una liberalización del sector.
Licencias
“Ahora mismo, si te subes a un taxi y preguntas cuál es la situación, el 90% te dirá que mala y lo es porque al final de día no hacen una recaudación que les permita tener un sueldo digno”, aseguró Emilio Davó. Para el representante del Hogar del Taxista, el rescate de licencias va a permitir que el valor adquisitivo de los taxistas vaya a mejor, “pero eso aún no se ve”. Víctor Melián (Radio Taxi) apuntó en la misma dirección, al señalar que aún no se nota el rescate “pero sí se deja ver en la recaudación”. Aseguró que los datos de su federación muestran que de los 24.000 servicios al mes que se llegaron a hacer (la cifra más baja durante la crisis), “subimos a 32.000 y ahora ya vamos por 34.000 en los dos últimos años”. Según Melián, la mejoría se debe a que “tienes parte de la flota ocupada cuando vienen cruceros, mientras que el resto cubre los servicios que se producen en la ciudad”.
Para el concejal de Servicios Públicos de Santa Cruz, Dámaso Arteaga, las cifras son incuestionables, “en los peores años de la crisis hemos destinado al rescate de licencias cuatro millones de euros y hasta 2018 se sumarán otros dos”. Una apuesta, dice, que hizo el Ayuntamiento desde 2012 porque entendió que la situación económica de los taxis es mala, pero “el problema del exceso de licencias no es exclusivo de Santa Cruz, otras ciudades como Sevilla también están rescatando licencias y con menos dinero que nosotros y teniendo los taxistas también que aportar de su bolsillo”. Recuerda el edil, a su vez, que también se han introducido otro tipo de medidas como el día de parada, la autorregulación del sector, la eficiencia de los radiotaxis o la uniformidad, que entrará en vigor el uno de febrero, “todo ello para mejorar la competitividad”.
Para el director insular de Movilidad, Manolo Ortega, el rescate de licencias ha sido la mejor fórmula para frenar el deterioro de este servicio público. “Desde el 2011, el Ayuntamiento supo detectar que lo que era un problema para el sector, podía convertirse en una ventaja para la Administración, al poder entrar a rescatar un número muy significativo de licencias a un precio bajo”. Sin embargo, Ortega no considera que la implantación del tranvía, aunque afectó al taxi, haya sido significativa en su situación actual. “Es cierto que ha quitado algunos clientes del taxi pero aproximadamente el 40% de los viajeros que usan el tranvía no usaban antes el taxi, ni la guagua.
Davó rebatió esta última afirmación de Ortega, detallando que “el tranvía sí ha influido, primero en el trazado y después en una merma de pasajeros considerable. Antes, las carreras cortas se hacían por donde circula el tranvía y ahora ya no se puede. Si al día hacían 25 euros, ahora ya no”.
Lentitud
Cuando se les pregunta por qué se ha tardado tanto en aplicar soluciones ante un diagnóstico que parece claro, el exceso de oferta, las respuestas son variadas. “Había un problema legal y es que hasta 2012 no hubo un reglamento que permitió que si la economía del taxi no sustentaba el equilibrio económico, entonces, las administraciones tenían que rescatar; hasta ese momento no se podía intervenir”, explica Melián. Ortega defiende que, aunque parezca que se ha tardado en aplicar soluciones, la consecuencia positiva del diálogo entre los taxistas y la Administración ha sido cambiar la tendencia de la actividad económica del taxi, cuyas expectativas hasta 2013 eran de ir a peor “y eso se ha frenado”.
El director insular de Movilidad llama la atención sobre el hecho de que “ahora mismo hay gente que está entrando en un sector con 30.000 euros que, dentro de dos años costará 40.000 y 50.000, es decir, el sector va a ir a mejor y cada euro que pone la Administración se multiplica en el bolsillo del taxista. Al tener menos taxis haciendo las mismas carreras ganan por dos lados, por marco de reducción y menos coste”. Añade Melián que la demanda se ha ido subiendo a golpe de retirar licencias y también con los cruceros.
Es evidente que todos, Administración y una parte del sector, vinculan la mejoría al rescate pero también a otras medidas como por ejemplo el transfer. Una acción esta última que el director de Movilidad explica está pendiente de la nueva Ley de Transporte del Gobierno de Canarias. “El transfer es realidad un servicio previamente concertado y para el Cabildo ese servicio solo puede darse en el ámbito de la actividad económica. Queremos un sistema en el que sean las empresas, por ejemplo una cosignataria de buques, la que eligiendo un taxi y justificándolo debidamente, solicita el transfer y automáticamente se le da”. “Ya tenemos una aplicación logística, el problema es que justo cuando la íbamos a contratar, se nos informó que esa ley iba también a modificar el transfer y hemos decidido esperar”, añade.
En cuanto a otro de los temas que ha provocado la movilización de parte del sector, la tarifa única, el concejal de Servicios Públicos insiste en su defensa pero también en que van a esperar al plazo que dio el consejero de Transportes, el 9 de febrero. Una postura en la que recibe el apoyo del Cabildo, “no se puede discriminar a Santa Cruz en este asunto”, afirma Ortega.
Preguntados si creen que los sistema de transporte colectivo como Uber podrían poner fin a un sector como el del taxi, la respuesta es la misma desde Administración y asociaciones: no. “Aquí las distancias no son tan largas como en la Península. Ir al sur va a seguir costando lo mismo para nosotros porque tenemos que cubrir gasolina, ruedas…” explica Melián.
Arteaga, por su parte, entiende que el principal peligro es que cuando se equipare la oferta y la demanda, “igual es aprovechado por empresas de otros sectores para entrar en este entorno”. “Por eso -continúa-el sector debe estar sentado en la mesa con el Ayuntamiento, con las administraciones y avanzar de la mano para resolver los problemas que tiene. No podemos llegar a un acuerdo hoy y a las dos semanas romperlo, ni estar a empujones o tirones y además molestando al ciudadano. Es incuestionable que las medidas van a acelerar la recuperación del sector y debemos hacerlo juntos”.
Melián: “Tenemos que valorar que nos están ayudando con dinero que es de todos los ciudadanos”

Melián admite que el sector lleva muchos años recibiendo ayudas de la Administración, como por ejemplo del Cabildo, para la implantación de los sistemas de gestión de flotas, subvenciones para taxímetros y ahora se ha sumado el Ayuntamiento con el rescate de licencias, “que hace que en este pastel los taxistas toquen a más”. A su vez, critica a la parte del sector que, según él, quiere el dinero ya; “se comportan como si el Ayuntamiento tuviera una caja fuerte de la que pudiera sacar el dinero a discreción”. Pide avanzar “sin prisa pero sin pausa” y poner en valor que “hay muchos sectores en la ciudad que lo están pasando mal y nosotros estamos cogiendo partidas que son de todos los ciudadanos y que nos las están dando a nosotros para ayudarnos”, añade. Melián también señala que no todo es dinero y pide a ambas administraciones que pongan en marcha ya el taxi compartido para Anaga o que se aumente el número de coches de 7 y 9 plazas.
Davó: “Ahora mismo, el 90% de los taxistas te dirá que su situación es mala, aunque estemos mejorando”

El representante del Hogar del Taxista, Emilio Davó, considera que la situación económica del taxi es “caótica”. “Aunque vamos mejorando, si subes a un taxi y le preguntas cuál es su situación, el 90% te va a contestar que es mala y lo es porque al final de día no hacen una recaudación que dé para un sueldo digno, y así se demostró en la comisión de precios, cuando se presentó lo que se debería estar ganando para cubrir los gastos”. Reconoce que gracias al rescate el poder adquisitivo de los taxistas, supuestamente, va a mejorar, pero también que “aún no se ve. Cuando hay tanto que barajar, son cifras muy grandes que tardan en verse”. Asegura que lo que sí se ve y aprecia es que la llegada de cruceros está permitiendo paliar la situación. “Con eso y el día de descanso, los taxis que van quedando en el área metropolitana van mejorando su recaudación, aunque, es un proceso muy lento de percibir”, insiste.
Arteaga: “Se ha parado la devaluación del sector con el rescate de licencias”

El concejal de Servicios Públicos defiende que “podemos concluir que se ha parado la devaluación del sector. El taxi ha venido devaluándose de alguna manera y el valor de la licencia es el reflejo de la devaluación de la actividad económica. Al final, se le ha puesto suelo en 28.000 euros y eso que nosotros teníamos remates de licencias por debajo de ese valor”, explica el edil en cuanto al precio de las licencias. Insiste Arteaga en que el Ayuntamiento de Santa Cruz conjuntamente con el Cabildo “es ejemplar en la apuesta por sus taxistas. No hay municipio en España que haya hecho una aportación tan importante en cuanto a recursos públicos primero y en cuanto al número de licencias rescatadas después. No es un logro porque somos los mejores, sino porque hemos atendido una demanda por la que, antes de 2012, no se había hecho nada. Ahora hay 140 razones y dos millones más para 2017 y 2018”.
Ortega: “Nos preocupa y nos oponemos a que una sola empresa pueda tener 50 licencias”

El director insular de Movilidad (Cabildo) expresó su preocupación y su más profundo rechazo al borrador de la Ley del Transporte de Canarias que en estos momentos está en información pública. Según Ortega, pone en grave riesgo el futuro del sector del taxi. “Con esta norma se va a permitir que haya empresas que acumulen hasta 50 licencias de taxis, y eso es un error”, afirmó. “En Gran Canaria existe la realidad de los floteros, empresarios que acumulan licencias de manera irregular, en Tenerife no, es un sector que trabaja de acuerdo a la ley y que está en manos de pequeños autónomos. Si damos entrada a empresarios que pueden acumular hasta 50 tarjetas, lo que vamos a conseguir es que en el taxi se trabaje 24 horas al día y que esas rentas en vez de ir a parar a los bolsillos de los taxistas vayan a los de determinados empresarios. El sector debería estar unido frente a su principal peligro”.




