Marcos Martínez: “Se ha mitificado tanto la historia de San Borondón que se ha convertido en un elemento poético”

A Marcos Martínez (Tenerife, 1945), que fue catedrático de Filología Griega en la Universidad de La Laguna entre 1987 y 1999, le rindieron ayer un homenaje por su trayectoria profesional en la Biblioteca General y de Humanidades de Guajara. A quien ahora es profesor emérito de la Complutense de Madrid le entra la nostalgia cuando recuerda a las Islas y al trabajo desarrollado en aquella época
Foto: Sergio Méndez

A Marcos Martínez (Tenerife, 1945), que fue catedrático de Filología Griega en la Universidad de La Laguna entre 1987 y 1999, le rindieron ayer un homenaje por su trayectoria profesional en la Biblioteca General y de Humanidades de Guajara. A quien ahora es profesor emérito de la Complutense de Madrid le entra la nostalgia cuando recuerda a las Islas y al trabajo desarrollado en aquella época. Una nostalgia que no le abandona y que ha sido la razón de una serie de obras sobre el Archipiélago. Es autor de investigaciones como Canarias en la mitología (1992), Las Islas Canarias de la Antigüedad al Renacimiento (1996) o Todo sobre Canarias. La Mitología (2005). Le interesa, sobre todas las cosas, el mundo clásico y la mitología, y lo ha plasmado en decenas de libros a lo largo de su carrera. Ahora trabaja en un nuevo proyecto: descubrir el origen de los nombres de las islas. Así lo cuenta a DIARIO DE AVISOS.

-¿Cómo recibe el homenaje que la Universidad de La Laguna brindó ayer a su carrera?
“Lo recibo con una enorme ilusión y emoción. Yo fui catedrático de Filología griega aquí de 1987 a 1999, y aquí desarrollé una labor muy relacionada con el mundo antiguo y las Islas Canarias que me ha satisfecho toda la vida. Este homenaje me viene a recordar todas esas cosas que disfruté en aquella época”.

-Dentro de todo eso que disfrutó en aquella época, ¿cuál es su episodio favorito?
“El desarrollo de tantos cursos originales y, a veces, internacionales. Me acuerdo de un congreso internacional de semántica que fue el más completo que se ha desarrollado en la historia. Llegaron a La Laguna figuras internacionales, más de 400 inscritos”.

-Ahora mismo es profesor emérito de la Universidad Complutense de Madrid, pero ¿echa de menos Canarias?
“Tengo que confesar que, después de estudiar en Madrid, yo me vine a Tenerife, en 1987, con la idea de quedarme para siempre, pero en 1999 tuve que volver a Madrid, por cuestiones familiares. Desde entonces no dejo de añorar a esta isla”.

-Siendo un especialista en la mitología clásica, ¿cuál es el mito más importante para la historia de Canarias?
“Una de mis grandes preocupaciones, desde 1987, fue la separación, en los textos griegos y latinos de la antigüedad, entre lo que era mito y lo que era historia, porque los historiadores, normalmente, confundían estas dos cosas. Yo he elaborado un catálogo de todos los mitos de la antigüedad griega y latina relacionados con Canarias. Ese catálago habla de los Campos Elíseos, las Islas de los Afortunados, la Atlántida, las Hespérides, las columnas de Hércules, el mito de San Borondón. De todo eso, lo que todavía sigue perdurando es el mito de las Islas Afortunadas, incluso la propaganda turística la usa para atraer a los turistas a las Islas”.

-¿Cuál es el mito y la historia que existe detrás del título de Islas Afortunadas?
“Las Islas Afortunadas no son afortunadas por la tierra fértil, o porque no se necesitara trabajar para obtener frutos de ella. Se decía que estas eran islas afortunadas por el clima. Esa es la historia real. Precisamente, una de mis obsesiones es separar el mundo del mito, de los dioses que dicen los autores venían a morir a estas Islas, de la realidad”.

-¿Fue el viaje de Juba II la primera vez que se hizo una expedición a Canarias?
“Creo que antes de Juba II, por aquí tuvieron que pasar los griegos del siglo X antes de Cristo. No sé si llegaron a pisar las Islas, pero al menos, sí creo que eran conscientes de nuestra ubicación geográfica. Juba II, cuando lo nombran rey de Mauritania, lo primero que hace es organizar una expedición para conocer las islas adyacentes a su territorio. De ahí sale el primer informe, que recoge Plinio, sobre nuestras islas, con una serie de nombres muy discutidos. De esos nombres hay dos muy acertados: Canaria, convirtiendo su legado en el acta de nacimiento de nuestra denominación, en el 79 antes de Cristo, y Ninguaria, que luego se convierte en Nivaria, que es Tenerife”.

-Y cuando llega esa expedición a las Islas, ¿qué encontraron aquí?
“No se sabe si ya en esa época las islas estaban ocupadas por los aborígenes. Yo creo que sí. Las Islas Canarias, según mi teoría, fueron ocupadas por los bereberes del Atlas africano que eran los canarii. De ellos hablaría Plinio en el 79 antes de Cristo”.

-¿Qué decían sobre Canarias filósofos como Platón?
“Ellos hablaban de la Atlántida. Este es un mito, por tanto, nunca ha existido y menos ubicada en nuestro Archipiélago. Sobre esto escribí en mi libro Canarias en la mitología”.

-¿Y el mito de Hércules en Canarias?
“Hércules era un héroe griego al que se le encargan 12 trabajos. Los tres últimos que le encargan se desarrollan, según la mitología, en las tierras occidentales del Atlántico. Él nunca estuvo en estas islas. No obstante, se dice, por ejemplo, que Cerbero custodiaba las puertas del infierno desde unas islas en el Atlántico, eso hace que se sospeche que sean las Canarias”.

-¿Se mezcla mucho el mito y la historia, verdad, como decía antes?
“El mito y la historia se han mezclado siempre en Canarias. Muchos historiadores ilustres, como Viera y Clavijo, creen que nuestras islas son las Hespérides, donde estaban las manzanas de oro custodiadas por un dragón, donde vino Hércules a robarlas. Ese jardín no estuvo en ningún sitio aquí, fue un mito”.

-¿Algún historiador, de los que usted ha investigado, ha localizado en alguna isla y en algún municipio ese jardín de las Hespérides?
“Por ejemplo, Viera y Clavijo, que era un hombre de gran cultura, de los más importantes de Canarias, decía que el Jardín de las Hespérides estaba en el valle de La Orotava. Pero eso es pura ficción. Como todos los historiadores canarios, él también quiso adornar la historia con mitos y leyendas”.

-¿Y el mito de San Borondón?
“Este es el mito más poético y del que más se ha escrito en el tiempo. San Borondón es una isla fantasma. Es producto de una ilusión óptica, pero la hemos mitificado tanto que la hemos convertido en un elemento poético. ¡Bendita isla, porque nos ha dado arte!”

-¿En qué trabaja actualmente?
“Ahora mismo trabajo en una investigación sobre el origen los nombres de las Islas Canarias. En este momento me encuentro poniendo en orden toda la teoría sobre esto. Espero terminarlo pronto para presentarlo a finales este año. Y tengo otras cosas sobre la literatura erótica griega, que es un tema recurrente en mi trabajo”.

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