Fútbol

“Al Tenerife le ha faltado ese mimo que siempre ha tenido Las Palmas con la cantera”

Enrique Bethencourt Pérez, natural de Las Palmas de Gran Canaria, es licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de La Laguna y máster en Periodismo por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Cuenta con más de 30 años de trabajo en prensa, radio y televisión, así como en comunicación institucional. Asimismo, […]

Enrique Bethencourt Pérez, natural de Las Palmas de Gran Canaria, es licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de La Laguna y máster en Periodismo por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Cuenta con más de 30 años de trabajo en prensa, radio y televisión, así como en comunicación institucional. Asimismo, es Premio nacional al mejor tratamiento de la imagen de la mujer en los medios de comunicación, concedido por el Instituto de la Mujer del Gobierno de España. Sus pasiones son Canarias, la lectura y el fútbol; y también, en los últimos años, viajar y conocer otros países y culturas. El próximo marzo publica su primer libro, que lleva por título El fútbol canario. La identidad, Valerón y otros desmarques, editado por la Fundación Canaria Tamaimos y que quiere ser un homenaje al jugador grancanario Juan Carlos Valerón el Flaco y un reconocimiento a las esencias del fútbol de las Islas.

-La publicación que saldrá a la luz el próximo mes se puede decir que está dividida en tres grandes bloques: fútbol canario, Juan Carlos Valerón y sus experiencias personales en el mundo del fútbol.
“El libro está estructurado como un tríptico. La primera parte, Pero entonces, ¿qué es eso del fútbol canario?, está dedicada a nuestro fútbol, a sus características, a la reflexión sobre fútbol e identidad. Aborda también elementos como la economía, el papel de la cantera o la eterna discusión sobre cuáles son los mejores jugadores canarios de la historia. Esta parte está presentada por el prestigioso escritor canario Santiago Gil. La segunda parte, Magia y Talento, que introduce Ángel Cappa, es fruto de largas conversaciones con Juan Carlos Valerón, y trata de descifrar su faceta futbolística y humana, su manera de entender el deporte y la vida. Y la tercera, La mirada de un amante, incluye mi particular visión del fútbol. Desde las más variadas vivencias personales a análisis sobre fenómenos como la violencia o el racismo en las gradas. La presentación corre a cargo de Sid Lowe, columnista del periódico The Guardian y colaborador de La Sexta y de la revista Panenka”.

-¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?
“La idea de crear este libro surgió por parte de José Miguel Martín, presidente de la Fundación Tamaimos. Se trata de una fundación que se encarga de potenciar la cultura canaria. Edita libros hechos en Canarias sobre nuestra tierra. Incluso tiene líneas de ayuda para investigaciones en este ámbito. Antes del verano, en mayo, creo recordar, se dirigieron a mí ofreciéndome esta posibilidad porque habían leído artículos míos sobre fútbol. No querían un libro de datos o historia, que por cierto, hay muy buenos, como los de Javier Domínguez o Juan Galarza, donde han hecho unas publicaciones muy interesantes. Se trata de un libro más vinculado a la relación entre fútbol e identidad. De entrada les dije que no. Mi primer pensamiento fue que se lo den a otro, pero José Miguel Martín me insistió mucho y al final me decidí a escribirlo. Te puedo asegurar que ha sido una experiencia muy interesante: leer, estudiar, reflexionar y hablar con gente que sabe mucho de fútbol, como por ejemplo Germán Dévora, que fue el ídolo de mi infancia, o Quique Setién, que tiene un concepto del fútbol que yo comparto como una expresión de alegría, felicidad, divertimento, donde por encima del resultado está el jugar bien y disfrutar con el fútbol. Eso lo hemos vivido en algunas etapas en los dos equipos canarios. La Unión Deportiva Las Palmas de los años 60 y 70 hacía un fútbol extraordinario, de muchos kilates y de gran aprecio al balón. Pasó lo mismo en el CD Tenerife de los 90, con Valdano, Cappa, Cantatore y Heynckes, que rindió a un gran nivel. El pero que pongo es que siempre ha habido muy distinto tratamiento con el tema de la cantera en los dos casos. Al CD Tenerife le ha faltado ese mimo a la cantera que siempre ha tenido la UD Las Palmas. Por desgracia, alguno de los grandes futbolistas tinerfeños ni siquiera han jugado en el equipo de su tierra, como es el caso de Pedro Rodríguez. Hay una coincidencia, y es que el equipo estrella de la Unión Deportiva, de los años 60 y 70, fue una selección canaria, porque a los jugadores grancanarios había que añadir a cuatro tinerfeños de lujo: Martín Marrero, los Gilberto y José Juan. Por cierto, el libro tiene dos capítulos dedicados individualmente a dos futbolistas, además de la parte dedicada a Juan Carlos Valerón, que son Germán Dévora y Martín Marrero. El lateral tinerfeño fue un precursor de lo que ahora se llama carrilero. Fue un profesional extraordinario que se ganó el aprecio de los que tuvimos la suerte de verlo jugar. Desgraciadamente, como les pasó a otros jugadores canarios, no tuvieron el papel relevante que les correspondía en la selección española. Tenía calidad suficiente para ser titular con la Roja”.

-¿Hay más referencias al fútbol tinerfeño en su libro?
“Hago referencia al conjunto del fútbol en el Archipiélago. Sobre todo al fútbol que he visto. Anterior a los años 60 yo no vi jugar a determinados jugadores. Sé que Luis Molowny fue extraordinario. Todo el mundo decía que era un futbolista de primer nivel. También lo fue Rosendo Hernández y otros futbolistas. De la época en que pude ver futbolistas canarios de todas las islas, además del mencionado Martín Marrero, está el tinerfeño Felipe Martín, un jugador que fue capaz de reconvertirse. Era un extremo bastante mediocre, pero luego se convirtió en un gran defensa, que tenía una gran salida de balón. Hay una polémica, a la que hago referencia en el libro, sobre quién fue el culpable de reconvertir a Felipe de extremo a defensa. Unos dicen que fue Miguel Muñoz en la etapa que entrenaba a la Unión Deportiva, aunque hay otros, como un exjugador del equipo amarillo, Pepe Juan Suárez, que afirma que no fue Muñoz, sino otro entrenador. La duda la dejo para los que lean el libro. Además, en los dos clubes canarios ha habido un trasvase de jugadores en función de los momentos. En los 90 fueron jugadores grancanarios los que fueron a Tenerife y en otras etapas fue al revés, llegaron tinerfeños a la Unión Deportiva. Otro de los capítulos del libro va dedicado a una hipotética selección canaria. Según mi criterio, no solo se podría enfrentar a selecciones autonómicas, sino a selecciones nacionales con la calidad enorme que atesora nuestro fútbol”.

-¿Qué diferencias, a grandes rasgos, hay entre el fútbol tinerfeño y el grancanario? ¿Es verdad lo que se dice, sobre que hablar de fútbol canario es lo mismo que hablar del fútbol grancanario?
“Para nada. Te puedo poner el ejemplo de que la gran UD Las Palmas no hubiese sido posible sin Gilberto II, que no solo era un creador en el centro del campo, pues además recuperaba muchos balones y hacía un gran trabajo en el centro del campo, apoyando a un superclase como Germán Dévora. Gilberto I, que era un extremo habilidoso capaz de meter un gol a Íribar desde el centro del campo, o el propio Martín Marrero, del que ya hice mención. Lo que sí ha pasado es que en Gran Canaria se ha mimado más la cantera. Incluso algunos presidentes de la Unión Deportiva Las Palmas ponían todas las dificultades para que la gente no saliera de la isla. Aquel gran equipo de la Unión Deportiva recibió muchas ofertas por sus jugadores y se hizo todo lo posible para que no se fueran. En el Tenerife más histórico y en la UD en los últimos veinte años, por razones económicas y malas planificaciones, han sido incapaces de retener jugadores y tener una base propia de cantera. Pero la producción futbolística de calidad existe en todos los territorios de las islas. La diferencia son los clubes, no la calidad del futbolista canario. Como dicen los especialistas consultados para la elaboración del libro, las condiciones ambientales influyen mucho. El hecho de poder jugar en la calle, una plaza o en la playa durante todo el año, eso creo que solo ocurre en Brasil y en Canarias. Tenemos que mirar más para dentro, porque en el Archipiélago hay mucha materia prima y seguimos sacando jugadores de enorme calidad. Es un gran placer para el aficionado canario ver triunfar a chicos de aquí”.

El libro está previsto que salga a mitad de marzo
La publicación del periodista grancanario El fútbol canario. La identidad, Valerón y otros desmarques, editado por la Fundación Canaria Tamaimos, tiene previsto salir a la luz a mediados del próximo mes de marzo. La publicación será presentada en Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife o La Laguna, Lanzarote, Madrid y Barcelona.