caso peleas de perros

Cuando el crimen es un secreto a voces

Dos años después de elevar a delito las peleas de perros, la Policía Nacional confirma un entramado de crueles torneos por media España, como informó DIARIO DE AVISOS
Un perro fue hallado muerto en la finca de La Medida, en Güímar. / FRAN PALLERO

Era un secreto a voces que se celebraban peleas de perros en Canarias, como también había constancia de lo anormal que resultaba tanta denuncia por perro desaparecido que en realidad eran robados, pero difícilmente era imaginable que, tal y como sostiene la Policía Nacional, en España existía una red organizada para celebrar peleas de perros a muerte con apuestas ilegales de por medio, que dicha organización celebraba eventos de ese tipo a nivel local y regional, y que incluso tenía contactos para que los canes mejor dotados compitieran a nivel internacional. En el informe de la Unidad Contra el Crimen Especializado y Violento (UCDEV) sobre el servicio que tuvo su desencadenante en la redada efectuada el fin de semana pasado en una finca de Güímar, se da un detalle que sirve como ejemplo: al parecer existe hasta una revista (obviamente, con acceso restringido) que informa sobre las novedades de esta actividad criminal que con tanta crueldad trata a los animales y cuyo responsable sería alguien (aún por identificar) al que se refieren como un tal Ducrot.

La reforma legal

¿Y si era un secreto a voces por qué no actuaron antes las autoridades? Ciertamente, no por soplar sale una botella que se salda con 34 detenidos (investigados hay más) y 17 registros (a fecha del pasado miércoles, porque habían más previstos), además de 230 perros rescatados, incautar una pistola y un revólver, desmantelar tres plantaciones de marihuana (800 plantas adultas), sacar del tráfico ilegal cuatro kilos de marihuana seca, 40 gramos de cocaína y 200 gramos de hachís, así como retener 30.000 euros y diferentes sustancias como anabolizantes, testosterona, hormonas, diuréticos o material eutanásico.

Sin duda hay dos detonantes para que al fin se ponga coto a este tipo de prácticas en nuestro país. Por un lado está la reforma legal efectuada en julio de 2015, cuando el Código Penal elevó a la categoría de delito el maltrato animal que engloba a estas peleas de perros, y que en el tipo agravado por el resultado de muerte del animal conduce a una pena máxima de 18 meses de prisión. En el caso que nos ocupa y siempre que la Justicia dé por buena la versión policial, las condenas serían mucho mayores al sumarle los años propios de una organización criminal. Además, algunos de los implicados también están señalados por los inspectores como supuestos autores de delitos tales como tráfico de drogas, tráfico de fármacos para uso ilegal, tenencia ilícita de armas y hasta blanqueo de capitales.

El otro detonante es la denuncia que presenta una asociación protectora de animales en Madrid. Sus datos conducen, de una manera u otra, a dar con la pista del considerado líder nacional, llamado el Profesor por el resto de implicados y el Padrino por los investigadores del caso. Este varón, vecino de Torrejón de Ardoz, viene a ser como el presidente de esta federación nacional de peleas de perros y es uno de los enviados a prisión sin fianza por el Juzgado de Instrucción Número 1 de Güímar.

REDADA FINCA PERROS PELEA GUIMAR
Imagen captada desde el dron policial utilizado en la redada güimarera. DA

Sobre la posibilidad de que algunos miembros de esta organización estén relacionados con otras actividades criminales, llama especialmente la atención el grupo del Levante mediterráneo, centrado en las provincias de Murcia y Alicante. En el informe policial, al que ha tenido acceso DIARIO DE AVISOS, se reflejan incluso los datos captados a cuenta de un grave incidente entre algunos de los encartados, por cuanto uno acusa a otro de quebrarle un quebranto de 40.000 euros, y la tensión es tal que se baraja la posibilidad de conseguir un arma de fuego por si las cosas van a mayores. Ello se debe a que el supuesto acreedor de la cantidad citada “siempre va armado”.

Respecto a la marihuana, en principio es un tema con núcleo en la cúspide, en el vecino de Torrejón de Ardoz, pero puede salpicar a otros miembros que podrían haber prestado servicios al respecto a cuenta de la proximidad creada por las peleas de perros. De nuevo, el rastro de la droga conduce hacia Alicante, donde uno de los implicados ha sido varias veces investigado en Suecia (su país de adopción) por casos de narcotráfico.

Por último, uno de los arrestados en Tenerife, considerado como uno de los principales ayudantes del supuesto líder canario, sorprende por su abultado expediente policial y la gravedad de lo que se recoge en el mismo, ya que le constan numerosos antecedentes por delitos tales como secuestro y robos efectuados con violencia.

EL POLICÍA LOCAL, EL VETERINARIO, PERREROS Y UN ANTECEDENTE POR SECUESTRO

Aunque todo el operativo se desencadenó con una redada que evitó una sesión de peleas de perros en Güímar y es sabido que en islas como Tenerife y Gran Canaria aún perviven este tipo de prácticas, lo cierto es que la rama canaria de la presunta organización criminal desmantelada por la Policía Nacional en estos días no se antoja de lo más peligroso de esta banda, aunque sí destaca por algunas circunstancias.

Por un lado se encuentra un policía local de Adeje del que la UCDEV destaca su amplia red de contactos y el hecho de que tuviera una finca en Arona con decenas de perros en mal estado. Sin duda, y así se recoge en conversaciones grabadas, haber captado a un veterinario (ojo, se habla de él en dichas llamadas, no consta alguna propia aunque sí se registró su clínica orotavense) es muy valorado por otros implicados. En otro caso hay antecedentes por secuestro. Y, curiosamente, el presunto líder sólo destaca en el meollo del tema: las peleas de perros ilegales.

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