
El Cabildo de Tenerife, a través de su empresa Instituto Médico Tinerfeño (Imetisa), anunció hace siete años la adquisición de un ciclotrón con los recursos disponibles a través del Fondo de Reserva de Inversiones de Canarias (RIC). Pasado este tiempo, el aparato sigue sin estar instalado y la quiebra de la empresa encargada de su puesta en servicio ha bloqueado el proyecto que, ahora mismo, está en el aire. De hecho, una vez resuelto el problema con la compañía, ahora inexistente, la Institución se planteará, junto con la Consejería de Sanidad, la viabilidad de apostar por este sistema (sería el primero de Canarias) o destinar su elevado coste (casi dos millones de euros) a otras inversiones sanitarias, según informó a DIARIO DE AVISOS la directora insular del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) y responsable de Imetisa, Juana María Reyes. Este aparato produce un radiofármaco necesario en determinadas pruebas diagnósticas para, por ejemplo, el cáncer. En su momento, se decidió invertir en el sistema para evitar el traslado desde la Península del producto.
Reyes explicó que la primera fase, que consistió en la adecuación del espacio -en el Hospital Universitario de Canarias (HUC)-, se completó sin problemas, pero la segunda etapa, de dotación del aparato y puesta en servicio, está bloqueada desde hace casi dos años porque una de las empresas está en concurso de acreedores. “Estamos intentando contactar, pero es imposible, por lo que hay que seguir los pasos legales para anular la licitación”, dijo. Una vez resuelto el trámite, se valorará si se sigue adelante con la inversión y se licita de nuevo, o se paraliza.
Imetisa destina 600.000 euros de sus beneficios a la compra de material para el Hospital del Norte
La sociedad Imetisa, dependiente del Cabildo tinerfeño, aportó el pasado ejercicio cerca de 600.000 euros, procedentes de sus beneficios, para adquirir material para el Hospital del Norte, ubicado en el municipio de Icod de los Vinos, y para algunos de los centros de salud de la zona norte. Así lo confirmó a este medio la responsable del organismo, Juana María Reyes, quien precisó que uno de los objetivos de esta medida es evitar que un importante número de pacientes de este ámbito geográfico se desplace hasta el Hospital Universitario de Canarias (HUC) para someterse a determinadas pruebas médicas.
Se trata de una de las medidas puestas sobre la mesa por la Institución insular para intentar paliar las importantes retenciones de tráfico que se producen, a diario, en la autopista del Norte (TF-5). Entre las dotaciones que se adquirieron se encuentra, por ejemplo, ecógrafos o material para las especialidades de Oftalmología y de Digestivo, entre otras.




