medio ambiente

El Cabildo renuncia a nuevas celdas de vertido en el Complejo Ambiental de Mazo

Técnicos y grupo de Gobierno en la institución palmera han consensuado la posibilidad real de ganar espacio en la actual celda de recepción de desechos, con capacidad hasta ahora de 160.000 metros cúbicos, para lograr mantenerla en activo

El Cabildo palmero ha renunciado a la construcción de nuevas celdas de vertido en el Complejo Ambiental de Mazo, columna vertebral del tratamiento de residuos en La Palma, y con una sola instalación de este tipo cuya esperanza de vida, hasta hace dos meses y según el presidente del Cabildo, era de apenas un año.

Técnicos y grupo de Gobierno en la institución palmera han consensuado la posibilidad real de ganar espacio en la actual celda de recepción de desechos, con capacidad hasta ahora de 160.000 metros cúbicos, para lograr mantenerla en activo mientras, en colaboración con los ayuntamientos y con la creación de tres puntos de recogida de residuos orgánicos comunes en otros tantos municipios de La Palma, logra una reducción progresiva cercana al 40% en la generación de basuras, las mismas que cada día siguen llegando a la instalación ubicada en Mazo.

El consejero de Medio Ambiente del Cabildo palmero, el nacionalista Juan Manuel González Luis, explicó a este periódico la posibilidad de “ganar dos tercios de espacio dentro de la celda”, lo que supondría en términos porcentuales un 66,67% de su capacidad. Son varios los expertos en materia de residuos y conocedores de la realidad insular en esta compleja materia para un territorio limitado, los que entienden que la existencia del Complejo Ambiental de Los Morenos y sus limitaciones de espacio, deben ser motivo suficiente para buscar un nuevo modelo de gestión de las basuras, como ya hace con otros residuos como el papel y el cartón,  estudiando incluso el envío de las basuras a otra isla para su tratamiento.

Esa alternativa, por la que algunos apuestan, solo sería posible con una modificación expresa de la Ley Canaria de Residuos, que de momento obliga a La Palma a sostener un modelo excesivamente costoso: 1,6 millones de euros, el resultado del pago de 46,49 euros por cada tonelada de basura que llega a la instalación de tratamiento en Mazo.

Desde el Cabildo ya se han comprometido a dar ejemplo para conseguir reducir el volumen de residuos, no solo en sus metodologías para el reciclaje de la basura generada en los centros e instalaciones dependientes de la institución, sino asumiendo el gasto en campañas de concienciación y en la promoción de actuaciones internas de consumo responsable encaminadas a dis-
disminuir la generación de residuos.
TE PUEDE INTERESAR