
El temporal marítimo que afectó ayer a Garachico y que dejó imágenes impactantes de la avenida Marítima inundada de agua, provocó notables daños en el mobiliario urbano, confirman desde la Policía Local.
Los efectivos policiales recién pudieron evaluar ayer el impacto que ocasionaron el fuerte viento y las olas en el casco, que arrasaron con varias papeleras, losetas, varios bancos de piedra y uno banco de madera que fue arrancado por completo, y más de 18 metros de la baranda que rodea la piscina municipal.
También se llevó por delante varias tuberías de las canchas del polideportivo y botó al suelo el ancla de hierro ubicada frente al Caletón. Para volverlo a colocar en su sitio fue necesario la ayuda de una pequeña grúa municipal debido a su gran peso.
Tal y como estaba previsto, la normalidad volvió a la Villa y Puerto pasadas las seis de la tarde, después de que la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias diera por finalizada la situación de prealerta por fenómenos costeros. A esa hora la Policía Local abrió al tráfico la avenida Marítima, cerrada desde el martes por la tarde, aunque todavía se mantiene la prohibición de no estacionar como medida de seguridad.
Fundamentalmente, para evitar que las personas dejen su coche y se acerquen a la orilla a tomar fotos dado que este tipo de temporales resulta un verdadero espectáculo para los turistas y eso puede derivar en un imprevisto.
La rapidez con la que actuaron los agentes de la Policía Local y personal de Protección Civil, advertidos desde primeras horas de la mañana por la situación de prealerta, impidieron consecuencias mayores y tampoco hubo que lamentar daños humanos ni materiales de gran consideración.




