Crecieron en el período de posguerra, en unas islas en transición política y social. Supieron sortear las barreras de la dictadura y vieron cómo se construía la democracia. Muchos de ellos desarrollaron su carrera en torno a la Universidad de La Laguna, otros acabaron en la de Las Palmas, en la Península o en Latinoamérica, en estos casos, dejando siempre su impronta: el acento canario. Ellos son faros que guiaron y guiarán a las siguientes generaciones por los andares de la ciencia, la historia o el arte. Todos construyeron y protegieron, a su manera, lo que hoy somos. Ellos son nuestros sabios de posguerra. Este 2017 hemos dicho adiós a tres de ellos: Antonio Bethèncourt Massieu (historiador), Leoncio Afonso (geógrafo) y Lothar Siemens (músico). En sus testamentos dejaron a los canarios grandes obras, proyectos, enseñanzas, partituras, investigaciones. Un rico legado, que resumimos bajo el nombre de cultura. No son los únicos a los que hemos dicho adiós en los últimos tiempos.
Por eso, para traer al recuerdo el legado de toda una generación de sabios, hoy en DIARIO DE AVISOS los convertimos en protagonistas. No son todos, pero sí una larga lista de admirables hombres y mujeres que han marcado un antes y un después con su trabajo, su vocación y su tiempo, siempre al servicio de los que vienen. Muchos fueron reconocidos en vida con el Premio Canarias y otros galardones dentro y fuera de las Islas. Otros hoy dan nombre a colegios, institutos y calles.
Cabe traer a estas páginas el recuerdo de los historiadores Francisco Morales Padrón (1924-2010), Alejandro Cioranescu (1911-1999), la filóloga María Rosa Alonso (1909-2011); los escritores Isaac de Vega (1920-2014) y Rafael Arozarena (1923-2009), y con ellos a los fetasianos; el químico Antonio González y González (1917-2002); el polifacético y reconocido artista lanzaroteño César Manrique (1919-1992); el poeta Luis Cobiella Cuevas (1925-2013); el naturalista y geólogo Telesforo Bravo Expósito (1913-2002); el periodista herreño José Padrón Machín (1905-1996); el arqueólogo Luis Diego Cuscoy (1907-1987); el investigador y catedrático de matemáticas Nacere Hayek (1922-2012); los poetas Agustín Millares Sall (1917-1989) y Manuel Padorno (1933-2002); la pintora Lola Massieu (1921-2007); la pintora y escultora María Belén Morales (1928-2016); el edafólogo Enrique Fernández Caldas (1923-2013); el biólogo marino y fundador del Laboratorio Oceanográfico de Canarias, Carmelo García Cabrera (1905-1980); Manuela Marrero, catedrática emérita de Paleografía y Diplomática de la Universidad de La Laguna, (1922-2013); la escritora Ana Lola Massieu (1923-2006); Jesús Hernández Perera, catedrático de Historia del Arte, (1924-1997); la escritora cubana que pasó su infancia en La Laguna Nivaria Tejera (1929-2016); la periodista y escritora María Dolores de la Fe, (1922-2012); las poetas Dulce Díaz Marrero (1953-1978), Pino Betancor (1928-2003) y Pilar Lojendio Crosa (1931-1989); el poeta Pedro García Cabrera (1905-1981); el escritor, actor y director teatral Domingo Pérez Minik (1903- 1989); Félix Herrera, catedrático y excolaborador de la NASA, (1932 -2002); el historiador Francisco Navarro Artiles (1928-2002); el tenor y profesor de canto Alfredo Kraus Trujillo (1927-1999) o Manuel Millares Sall, pintor y grabador grancanario, (1926-1972), así como periodístas e investigadores que dejaron huellas. Son solo algunos nombres de descubridores, artistas, intelectuales que se perpetúan gracias a su herencia en todos los canarios. Siempre estarán en el recuerdo generación tras generación: nuestros sabios de posguerra.





